Miércoles 29 de Septiembre de 2010
Escolares que viajaban de Ushuaia a Río Grande fueron demorados ayer por la policía porque una
de las nenas del contingente encontró una carta en el camino referida a Sofía Herrera, la niña
desaparecida hace dos años en un camping de la capital fueguina, hecho del que ayer se cumplieron
dos años.
Se trata de un texto manuscrito que apareció al mediodía de ayer dentro
de un sobre en el baño del parador Panadería La Unión, en Tolhuin, a mitad de camino entre la
capital fueguina y Río Grande.
La carta está dirigida a los padres de Sofía y dice, entre otras cosas,
que la niña desaparecida el 28 de septiembre de 2008 “es muy feliz”.
“Ella dice que son sus tíos y desde ahora somos los que cuidan de
ella ahora, llamen a la policía si quieren. No es una amenaza”, dice textualmente la carta.
El escrito fue encontrado por una nena del contingente de los colegios
Olga de Arko y Los Andes de Ushuaia, quienes iban a participar de un torneo deportivo. Los
responsables del grupo entregaron la carta a los dueños del parador, quienes la leyeron recién
cuando el micro estaba de nuevo en la ruta. Dieron aviso a la policía.
Al enterarse de la situación, el juez Eduardo López, quien investiga la
desaparición de Sofía, fue hasta el puesto policial caminero de ingreso a Río Grande, donde esperó
al colectivo y dispuso su traslado a un cuartel de bomberos, impidiendo que sus pasajeros
desciendan.
El micro con 28 chicos y 10 adultos ingresó al parque de autobombas del
cuartel de bomberos de Perito Moreno y Belgrano, en la zona céntrica de Río Grande, donde el juez
interrogó a los pasajeros.
También participaron del operativo funcionarios del Ministerio de
Educación de Tierra del Fuego, el fiscal Guillermo Garone y otras autoridades.
Luego de hablar con la nena que encontró el sobre, el juez López dejó en
libertad al grupo y en breves declaraciones a la prensa dijo que la nota será evaluada por personal
policial, sin dar evaluaciones sobre su contenido.
Fuentes judiciales dijeron que no se descarta la posibilidad de que sea
falso el contenido de la carta anónima y manuscrita, pero por tratarse de un caso de gran
repercusión en la provincia la Justicia actuó de inmediato tras recibir la denuncia del dueño de
una panadería donde apareció la misiva.
Los padres de la niña, Fabián Herrera y María Elena Delgado, tomaron con
prudencia la noticia dado que están acostumbrados a que les envíen datos falsos o confusos sobre el
supuesto paradero de su hija.
Sin embargo, se mostraron expectantes en que la nueva imagen de la niña
con una proyección que refleja sus cambios morfológicos a la edad de 5 años “ayude a
encontrarla”.
Sofía Herrera fue vista por última vez el 28 de septiembre de 2008 en el
camping John Goodall cuando tenía 3 años y se encontraba acompañada por sus padres, otro niño y un
matrimonio amigo.
La madre de la niña pidió ayer a la población que los acompañe en sus
reclamos y recordó: “Sigamos pidiendo por Sofía”.
“Ojalá que todo sirva, que alguien vea la nueva foto de Sofía y
que reconozca o crea haber visto una nena parecida, y que llame”, señaló la mujer.
La mujer reiteró que “el próximo mes van a hacer un rastrillaje en
el camping John Goodall”.
“La verdad, muchas esperanzas no tengo en ese tema pero es lo que
decidieron hacer y lo respetamos”, añadió.
Criticó la participación de la secretaría de Derechos Humanos de la
provincia al señalar que “muy buena relación no hemos tenido. Me hubiera gustado que se
involucren más en el caso, que se busque más como amerita”.
“Una criaturita”. “Sofía es una criaturita que necesita que se la busque, que
se hable del tema, y me parece que (las organizaciones de) los derechos humanos no han estado
presentes”, lamentó. “Hay que darle para adelante, no vamos a parar hasta encontrar a
Sofi, que es lo único que importa”.
Destacó que uno de los mayores esfuerzos fue protagonizado por su
esposo, quien “se pasó tres meses buscando y difundiendo las imágenes de Sofía por todos
lados, durmiendo en la calle y comiendo salteado”.
“Recorrió todo el norte de Argentina, todo Chile, fue a Perú y a
Bolivia, pasó hambre y frío, fue muy angustiante, pero todo sirve para encontrarla”, dijo.
María Elena estaba embarazada cuando desapareció Sofía y el 23 de enero
de 2009 dio a luz a Juliana: “Es la lucecita que tenemos y que nos alumbra en la búsqueda, se
parece mucho a Sofi”, afirmó la madre.
En busca de datos sobre el paradero de la nena los gobiernos nacional,
provincial y municipal ofrecieron recompensas por más de 200 mil pesos en conjunto. Esas
recompensas siguen en pie dado que no hubo aportes útiles a la investigación, que se extiende a
Chile por la cercanía fronteriza entre esta ciudad y ese país. l (Télam y DyN)