Una azafata con nacionalidad argentina también viajaba en el vuelo 447

Martes 02 de Junio de 2009

La azafata Clara Mar Amado, una de las dos víctimas argentinas a bordo del avión de Air France que desapareció ayer en el océano Atlántico, vivió 15 años en Mendiolaza, 18 kilómetros al norte de Córdoba capital, donde aún residen su madre, Ana, y dos hermanas.

El cónsul argentino en Francia, Miguel Angel Hildmann, dijo que es una azafata de doble nacionalidad y no brindó su identidad “por respeto a la familia”, pero Vecinos de Mendiolaza supieron de quien se trataba a través de un llamado a la radio LV3, luego de que el cónsul argentino en Francia, Miguel Angel Hildmann, dijera que la segunda víctima argentina era una azafata, aunque no dio su identidad “por respeto a la familia”.

La joven, de 32 años, nació en España pero de muy pequeña llegó con sus padres a Córdoba y vivió aquí por más de quince años, relataron. También comentaron que estuvo por última vez en Mendiolaza a fines de enero pasado en ocasión del casamiento de Gabriela, una de sus hermanas, y tras casi un mes de vacaciones retornó a Europa para continuar con su trabajo.

En Francia residen su padre y otros tres hermanos, se supo de fuentes cercanas a la familia en Mendiolaza, donde la madre y las hermanas no han realizado declaraciones periodísticas sobre lo ocurrido a la joven. (Télam)