Miércoles 05 de Noviembre de 2014
Una australiana de 42 años que había perdido dos embarazos y recurrió a un donante para lograr su objetivo, terminó enamorándose del hombre que aportó su semen.
Amina Hart, una residente de Melbourne, había perdido a sus dos primeros hijos debido a una extraña enfermedad genética heredada de ella (uno murió a los cuatro meses de vida y el otro al año). Amina, sin embargo, no desistió de su propósito y pese a que existía un 75% de posibilidades de que un nuevo hijo naciera con la enfermedad, lo intentó. Y esta vez todo resultó con éxito.
Según se indicó en la edición digital del Daily Mail, el sueño de Amina se hizo posible gracias a Scott Andersen, un donante de semen que según los archivos de la clínica se definía como "feliz y tranquilo". Finalmente nacía Leila con un perfecto estado de salud.
Amina, agradecida por haber tenido a una pequeña sana, empezó a buscar a Scott a través de las redes sociales. Sin embargo, la mujer no se imaginaba que de ese primer encuentro iba a surgir el amor.
"Para mí es un comienzo feliz, un capítulo de una vida de felicidad y alegría", explicó Amina. Scott, por su parte, también se sintió afortunado tras haber encontrado -según explicó- a la australiana y a la pequeña.