Miércoles 07 de Junio de 2023
La aparición de un video ya incorporado a la causa complicaría la situación del músico L-Gante, detenido el martes por el delito de "privación ilegítima de la libertad con uso de arma".
Una filmación efectuada en la madrugada del sábado 27 de mayo a la salida de un boliche de General Rodríguez (ciudad bonaerense en la que él vive) fue sumada al expediente judicial en su contra.
En las puertas de la disco amigos del cantante, pertenecientes a un grupo denominado Cumbia 420, se trenzaron en una pelea con otro en el que participaba un empleado municipal vecino del barrio Bicentenario, Gastón Torres.
La grabación de la cámara de seguridad de una vivienda registró los movimientos de esa madrugada. Primero, un hombre y una mujer se acercan a un patrullero. Hablan durante unos minutos y luego desaparecen de la escena.
Segundos después, un auto blanco en el que iba L-Gante llega al lugar y se sube a la vereda. Interceptan a las dos personas que habían hablado con la Policía y, acto seguido, un hombre se sube al vehículo por la puerta derecha trasera.
Las imágenes finalizan con el auto acelerando a gran velocidad. Se trata del momento en el que se llevaron cautivas a una de las víctimas mencionadas en la causa.
Según la denuncia, luego, dentro del barrio Bicentenario, el músico encontró y amenazó a la segunda víctima para que ingresara a su auto. "Subí al auto porque mato a tu mujer y a tus hijos", le habría gritado "a punta de pistola" al vecino Gastón Torres (que había estado en las afueras de la disco y que terminó siendo el denunciante de L-Gante).
"Lo subieron a punta de pistola a un vehículo y lo pasearon por 45 minutos o una hora. Luego lo dejaron en una remisería y lo dejaron en libertad", relató Leonardo Sigal, abogado del denunciante y supuesta víctima.
Debido a esto el músico se encuentra acusado de "privación ilegítima de la libertad agravada por uso de armas de fuego y amenazas simples".
En el boliche había habido insultos y empujones pero todo siguió en el barrio Bicentenario donde vive Torres y su presunta pareja, una mujer de unos 50 años. El entredicho fue levantando temperatura hasta que se escuchó un disparo y un vecino hizo un llamado al 911.
Llegó la Policía en varios patrulleros e identificó a los involucrados, pero no hubo detenciones. En ese momento, un joven de la banda 420 le mandó un mensaje a L-Gante para contarle lo sucedido y pedirle ayuda.
Hacia allí fue el cantante, que venía de un boliche en Palermo. Primero fue directo a la casa de Torres. "Llegó en su BMW blanco, totalmente descontrolado, fuera de sus cabales", describieron.
Y ante varios testigos, le repitió a Torres a punta de una pistola que sacaba a través de la ventanilla del auto: "Subí al auto ahora y más vale que mis amigos no caigan en cana, porquemato a tu mujer y a tus hijos", subrayó una fuente al diario Clarín.
Torres, que trabaja en la Municipalidad de General Rodríguez, estaba en la puerta de su casa cuando vio venir al músico, quien -hasta allí- no estaba involucrado en la pelea, y pensaba saludarlo. "Nunca imaginó que se encontraría ante una situación límite como la que vivió. Por supuesto que subió al auto aterrado".
En el BMW que manejaba L-Gante había otra persona en el asiento del acompañante "también pasado de rosca". El músico era quien manejaba y "a los gritos se daba vuelta apuntando al hombre y yendo a toda velocidad".
De allí fueron a buscar a la mujer, involucrada en la pelea inicial. También la amenazó con una pistola y frente a su hija la hicieron subir al auto.
En el recorrido del BMW de L-Gante, manejando con un celular y un arma, se habría comunicado con alguien a quien le dijo: "Preparame la quinta que te llevo dos paquetes para liquidarlos".
Quienes estaban retenidos intentaron salir del auto, pero estaban colocados los cerrojos automáticos. "Vayan y díganle a la Policía que mis amigos no tienen nada que ver. Si no sueltan a mis amigos, ustedes no la cuentan", les repetía L-Gante, pese a que su grupo no había sido detenido.
Todo culminó cuando un amigo de L-Gante se comunicó con él. Entonces, los dejó en una estación de servicio, les llamó un remis y les dio plata para pagar el viaje.