Jueves 15 de Octubre de 2009
La crisis económica mundial tiene efectos "devastadores" sobre el hambre en el mundo, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en su informe anual sobre la inseguridad alimentaria en el mundo, presentado ayer en Roma.
Según la FAO, el número de personas que padecen hambre aumentó este año como consecuencia de la crisis a 1.020 millones, el nivel más alto registrado desde 1970. De esta manera, actualmente una de cada seis personas padece hambre y desnutrición, o sea, 100 millones de personas más que en 2008.
El director general de la FAO, Jacques Diouf, afirmó que la crisis tiene consecuencias "catastróficas" para el hambre en el mundo, por lo que exhortó a los gobiernos de los países industrializados a incrementar sus esfuerzos en la lucha contra el hambre.
De la misma manera que las naciones poderosas reaccionaron "de forma rápida, colectiva y enérgica" a la crisis económica mundial, ahora "se necesita el mismo compromiso fuerte para combatir el hambre", subrayó el máximo dirigente de la FAO.
La mayoría de las personas que padecen hambre y desnutrición viven en los países en vías de desarrollo, y entre éstas la mayor parte (642 millones) en la región Asia-Pacífico. Le sigue el Africa subsahariana, con 265 millones, América latina y el Caribe (53 millones) y Cercano Oriente y el norte de Africa (42 millones). En los países industrializados, el hambre afecta a 15 millones de personas, según el informe de la FAO.
El informe destaca que la crisis actual "no tiene precedentes históricos" por la subida del costo de los alimentos y las vastas regiones castigadas. l (AP)