Un perito comparó a Cromañón con las cámaras nazis de gas
El prestigioso médico forense Osvaldo Raffo aseguró ayer que el ácido cianhídrico que desprendió el techo de Cromañón al incendiarse fue "rápido y mortal" y comparó lo sucedido en el boliche del barrio porteño de Once con las matanzas en cámaras de gas cometidas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Sábado 27 de Septiembre de 2008

El prestigioso médico forense Osvaldo Raffo aseguró ayer que el ácido cianhídrico que desprendió el techo de Cromañón al incendiarse fue "rápido y mortal" y comparó lo sucedido en el boliche del barrio porteño de Once con las matanzas en cámaras de gas cometidas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

El ex integrante del Cuerpo Médico Forense, que realizó cerca de 15.000 autopsias en su carrera, declaró como testigo en la decimosexta audiencia del juicio oral que se sigue por el siniestro que el 30 de diciembre de 2004 provocó 194 muertes.

Convocado para explicar cómo se produjo el deceso de los asistentes al recital que esa noche daba el grupo Callejeros, Raffo afirmó que "todos se murieron del síndrome lesivo por inhalación de humo" y destacó que "nadie falleció quemado o por politraumatismos".

Tras señalar categóricamente que la tragedia fue similar a la de la Amia o a la del accidente del avión de Lapa, sostuvo que uno de los factores que contribuyó para provocar este síndrome fue que el lugar era "totalmente cerrado".

Luego del incendio, provocado por un elemento de pirotecnia que quemó la espuma de poliuretano del techo, a la gente se le comenzó a tapizar toda la mucosa bronquial por el humo, lo cual impedía el ingreso de oxígeno”, dijo el médico.
  Raffo explicó que los gases tóxicos que se desprendieron fueron monóxido de carbono y ácido cianhídrico (cianuro). Del primero afirmó que tiene “características traidoras, porque no tiene olor ni color” y que llevó a los asistentes al recital a sufrir falta de fuerza muscular que les impedía caminar, hasta convulsiones y —finalmente— la muerte.
  Sobre el ácido cianhídrico, más letal, sostuvo “es un veneno que mata con mucha rapidez porque se absorbe tanto por la respiración como por la piel. Recordemos que a las personas que estaban en las cámaras nazis de gas se las desnudaba y se les daba un baño caliente para que causara más efecto”, ejemplificó.
  Por la tarde, declararon los bomberos Cristian Vizcaini y Virgilio Ocampo, quienes narraron su trabajo la noche de la tragedia.
  Ocampo dijo que cuando ingresó al local para sacar gente herida chocó “con una muralla”. “Ilumino con la linterna y veo que era gente”, recordó.
  En el sector VIP del primer piso del local intentó abrir una puerta con una maza pero que sólo logró empujarla unos 10 centímetros ya que detrás de ella había gente apilada.
  El cabo Vizcaini relató que en el boliche la situación “era terrible porque había gente inconsciente y otra que se colgaba de los bomberos para que la sacaran”, recordó. l (DyN y Télam)