Domingo 06 de Julio de 2008
Pamplona.- Un hombre joven sin identificar falleció hoy al precipitarse al vacío desde una muralla de 30 metros de altura que rodea el casco viejo de Pamplona, en el primer día de celebración de las fiestas de San Fermín, informó el ayuntamiento en un comunicado.
Un portavoz del gobierno municipal informó que el fallecido podría ser de nacionalidad irlandesa.
Aunque el hombre no portaba documentación, varios testigos indicaron que “parecía extranjero” y la policía encontró una tarjeta de crédito de un banco de Irlanda, agregó.
El portavoz pidió mantener la condición de anonimato, de acuerdo con las reglas propias del ayuntamiento.
De momento, las primeras investigaciones no han podido determinar las causas del suceso. La fortificación de Redín, el lugar desde donde cayó el hombre, es el punto donde las murallas de Pamplona alcanzan su altura máxima, unos 30 metros.
En las fiestas de San Fermín de 2007, un joven estadounidense y su pareja española perdieron la vida en la misma zona, cuando se precipitaron accidentalmente al río desde la parte amurallada de la ciudad.
Hoy, decenas de miles de personas abarrotaron la plaza del ayuntamiento de Pamplona para festejar, bañados en alcohol, el lanzamiento del cohete que marca el inicio de las fiestas más famosas de España por sus encierros de toros: San Fermín.
“Pamplonesas, pamploneses, ¡viva San Fermín!”, gritó la concejal Uxe Barkos desde el balcón del consistorio poco antes de encender la mecha que elevó el cohete al cielo.
El conocido Chupinazo, que marca el arranque de nueve días de juerga ininterrumpida, desató la locura entre todos los asistentes.
La mayoría de ellos, ataviados con los tradicionales pantalón y camiseta blanca y el pañuelo rojo anudado al cuello, se regaron con vino, sangría, champán y todo tipo de bebidas, mientras los vecinos arrojaban agua desde las viviendas cercanas para refrescar a la multitud.
La fiesta de San Fermín es mundialmente conocida por sus encierros de toros y atrae a miles de visitantes desde todos los rincones del planeta seducidos por esta peculiar tradición y la desinhibición general.
El ambiente y la cultura del evento fue popularizado en 1926 por el escritor estadounidense Ernest Hemingway en su novela “The sun also rises”, una obra que fue publicada en español bajo el título “Fiesta”. (AP)