Domingo 05 de Octubre de 2008
Más de un millón de personas participaban anoche de la trigésima cuarta peregrinación a pie a Luján, considerada la mayor expresión de fe popular del país, para agradecer y pedirle a la Virgen "que enseñe a los argentinos a escuchar a los otros", dicen los organizadores.
Fuentes policiales estimaron que eran "más de un millón" los devotos que peregrinaban anoche hacia el santuario de la patrona nacional.
En tanto, desde la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular, a cargo de la marcha, prefirieron no dar una cifra, sino destacar que "todos, sin importar su condición social, se hermanan, se ayudan y se movilizan por el motor de la fe". "Siempre se habla de un millón o más, pero en realidad no tenemos una cifra precisa de cuántos son los que caminan. Lo cierto es, y lo comprobamos mediante un avión que, durante al menos seis horas, Buenos Aires y Luján se habían conectado a través de una marea humana uniforme y compacta", precisó el sacerdote Pablo Malía.
El diácono Daniel Rodríguez fue más optimista pronosticó que "el incesante paso de peregrinos permite decir que serán más que el año pasado, es probable que lleguemos a un millón y medio", auguró.
La columna principal, con la imagen cabecera de la Virgen partió ayer al mediodía de Rivadavia y General Paz para llegar hoy antes de la 7 a fin de asistir a la misa presidida por el primado de Argentina, el cardenal Jorge Bergoglio.
Bendición en Liniers. En el momento de iniciar la marcha de fe, los peregrinos recibieron la bendición en el santuario de San Cayetano, de Liniers, del obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Raúl Martín.
El tibio sol, aunque con pronóstico de lluvia, acompañó la jornada y el ímpetu juvenil de esta manifestación que mezcla fe, color, alegría y pasiones populares. Agradecer, pedir o simplemente cumplir una promesa, son los motores que llevan a caminar casi 70 kilómetros.
Un grupo de Gualeguaychú dijo que peregrinaba para "pedir por paz y la unidad de los argentinos, y para que María ilumine al gobierno para que podamos hacer un país grande".
"Para que Racing salga campeón", expresó un hincha en medio de la marcha, con un ruego algo más pagano.
En tanto Juan, de Hudson, confesó que era la primera vez que peregrinaba. "El año pasado estaba en grave estado por un problema en los pulmones y aprendí a rezarle a la Virgen, y aquí me ven, enterito, por eso camino y agradezco", explicó junto a su hijo adolescente.