Jueves 09 de Abril de 2009
Buenos Aires.- Un juez frenó hoy la construcción del muro contra la inseguridad en el partido bonaerense de San Isidro, en el límite con el distrito de San Fernando, y encomendó la instalación en la zona de un destacamento policial, a fin de evitar hechos delictivos. Poco antes, los vecinos del barrio Villa Jardín terminaron de derribar en horas del mediodía lo que quedaba de las estructuras del polémico muro.
La medida judicial fue adoptada esta mañana por el magistrado Fernando Ribeiro Cardadeiro y se conoció luego de que una protesta derribara el paredón y destruyera las placas de hormigón, caños y pilotes con los que se iba a montar esa estructura sobre la avenida Uruguay, a la altura del barrio Villa Jardín.
El gobierno bonaerense intervino mediante el envío a la zona del conflicto del ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, quien aclaró que la administración de Daniel Scioli no permitirá estructuras de ese tipo porque “generan violencia y exclusión, y son discriminatorias”.
“Es una locura que hay que frenarla lo antes posible. Somos todos iguales, no hay ni buenos ni malos”, afirmó el funcionario bonaerense, y aclaró que la municipalidad de San Isidro “no tiene jurisdicción sobre la vía pública para impedirla ni para cercar barrios ni dividir gente”.
Al lugar Stornelli había llegado por orden de Scioli, con el objetivo de “impedir” que se avanzara con la construcción, debido a que el intendente no cedía con la medida, a la que vinculaba con un “plan de seguridad” acordado con los vecinos y con respaldo de los concejales del distrito.
Sin embargo, la medida cautelar del juez de menores, que se adoptó a instancias de un recurso de amparo presentado por el intendente de San Fernando, Osvaldo Amieiro, se conoció en momentos en que el ministro estaba en el lugar y permitió bajar la tensión que se había incrementado desde el martes pasado, cuando apareció el muro en avenida Uruguay.
El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, había insistido al igual que durante todo el conflicto en que continuaría con la medida, debido a que buscaba “proteger a 33 familias” que viven en el vecino barrio de La Horqueta, que serían víctimas permanentes de delitos.
Los vecinos del barrio Villa Jardín, situado en la localidad bonaerense de San Fernando, terminaron de derribar hoy lo que quedaba de las estructuras del polémico muro instalado por la Municipalidad de San Isidro para combatir la inseguridad, aunque el intendente Gustavo Posse ratificó que continuará con las obras del paredón.
En tanto, siguieron alzándose las criticas por la instalación del muro por parte tanto del oficialismo como de la oposición, coincidiendo que ese corredor en el límite entre San Fernando y San Isidro es “discriminatorio”.
Pasadas las 10.30, los vecinos de Villa Jardín destruyeron a mazazos los bloques de cementos y pilotes colocados para la construcción del muro, situado en la avenida Uruguay, y luego de esta manifestación vecinal, el ministro Stornelli arribó al lugar para asegurar que impedirá, “ejerciendo el poder de policía”, que se intente levantar nuevamente el paredón.
La gente, indignada porque el muro le cortaba el paso en su vida cotidiana, destruyó los materiales que estaban a disposición para la construcción.
Entre los vecinos que participaron de la manifestación había un grupo de camioneros que viven en la zona.
Stornelli apuntó que la instalación del muro “es una locura que hay que frenarla lo antes posible” y aseveró que la Municipalidad de San Isidro “no tiene jurisdicción sobre la vía pública para impedirla ni para cercar barrios ni dividir gente”.
“Esto no puede existir en la mente de nadie”, opinó Stornelli sobre la decisión del intendente Posse de construir un corredor divisorio en el barrio Villa Jardín para enfrentar la delincuencia.
Hasta el vicepresidente Julio Cobos opinó sobre el muro, al elogiar la gestión de Posse, pero rechazó el muro porque “no puede haber una frontera” y agregó que “hay que bregar por la integración social”.
Cobos afirmó que Posse “está realizando una muy buena gestión en el municipio, donde tiene muchos problemas de inseguridad, pero no comparto su decisión” de levantar un muro para proteger a los pobladores de la delincuencia.
“No puede haber una frontera en la provincia de Buenos Aires; hay que bregar por la integración social, y dar respuesta a las necesidades sociales y de seguridad”, acotó el vicepresidente.
Otra voz de la administración de Daniel Scioli que se sumó a los cuestionamientos del muro fue el jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Alberto Pérez, quien calificó al proyecto de Posse de “casi dictatorial, autoritaria y discriminatorio desde lo social”.
Además, opinó que la colocación del paredón “es anticonstitucional y estigmatiza a un sector de la sociedad de San Fernando como si fuesen los culpables de algunos hechos que puedan ocurrir”.
Por su parte, el intendente de San Fernando, Gerardo Amieiro, expresó que la inseguridad “la sufre en mayor medida los más pobres que los más ricos”.
Amieiro explicó que presentó en la Justicia un recurso de amparo para que se suspendan las obras del paredón porque se están violando “las garantías de circular y transitar en libertad”.
La construcción del muro, que originó un gran revuelo, iba a impedir que los habitantes del barrio Villa Jardín crucen por cuatro calles al exclusivo barrio de La Horqueta, donde 33 propietarios reclamaron la construcción de una pared con rejas para evitar que pasen ladrones de un lado a otro de la calle Uruguay, que divide esos partidos bonaerenses.
Desde la oposición, el candidato a diputado nacional de Unión PRO Francisco de Narváez puntualizó que el muro “es la idea de un trasnochado” y reconoce “que la política de seguridad de la provincia de Buenos Aires está fracasando”.
“No estoy de acuerdo con ninguno de los muros. Ya se cayó el de Berlín, ¿cómo vamos a levantar uno entre San Fernando y San Isidro? Es la idea de un trasnochado”, sostuvo el legislador del PJ disidente.(DyN)