Sábado 03 de Octubre de 2020
Un hombre permaneció por espacio de cinco horas sentado en medio de la calle y trabajando con su notebook para que evitar que la grúa municipal le llevara su automóvil, que iba a ser acarreado por haber cometido una infracción de tránsito.
Peter Fennell, un londinense que vive en Highgate, al norte de la capital de Inglaterra, salió sorprendido a la vereda al notar que una grúa estaba cargando su clásico Porsche 944 por haber quedado estacionado sobre una doble fila amarilla.
Peter reaccionó rápido: consiguió un banco, lo ubicó delante del camión municipal antes de que pudiera llevarse el coche, mientras su esposa Anne lo imitó del otro lado del camión, para completar el piquete.
Según la red inglesa LAD Bible, la tensión y discusiones continuaron por al menos cinco horas, hasta que los jefes de los inspectores de tránsito acordaron liberar el vehículo y realizar solamente una multa.
Pero el bizarro episodio no terminó ahí. Cuando la grúa quiso descargar el vehículo, su motor se apagó y no volvió a ponerse en marcha, impidiendo el tránsito en la calle que Peter había cortado horas antes. En un giro inesperado, el traspié se resolvió cuando el vecino multado gentilmente le dio carga a la batería de la grúa.
Fennell dijo que era bastante justo que lo hubieran multado por estacionar sobre la doble línea amarilla, pero sostuvo que habría sido un "escándalo absoluto" si la grúa se hubiera llevado su Porsche.
"Me las arreglé para continuar con mi trabajo habitual desde casa, me senté con mi computadora portátil en un banquito en medio de la calle. Todas las personas involucradas eran personas muy decentes que simplemente hacían su trabajo", relató el piquetero inglés, sin ningún tipo de rencor.
"Conseguimos una multa de estacionamiento y eso fue bastante justo, tenía la mitad del auto sobre la doble línea amarilla y olvidé moverlo por la mañana. Todos cometemos estos errores de vez en cuando", añadió.