Un hospital de desintoxicación para adictos a las nuevas tecnologías
La dependencia de internet se ha vuelto inmanejable y un problema serio para numreosas personas, por eso surgen los primeros tratamientos para rehabilitarse de esta adicción.

Lunes 30 de Septiembre de 2013

Las redes sociales, la proliferación de internet, la posibilidad de que desde cada teléfono se pueda consultar la web, el perfil de Facebook, las menciones en Twitter, sumado a los múltiples canales para chatear, han provocado un cambio de hábitos en las personas que para muchos se convierte en una verdadera adicción a las nuevas tecnologías.

Por eso en Estados Unidos ya se abrió el primer centro hospitalario dedicado al tratamiento de adicciones a Internet y se encuentra en la unidad de Servicios de Salud del Comportamiento en Bradford Regional Medical Center en Pennsylvania.

El psicólogo Kimberly Young, que creó el programa y es experto en la problemática, contó a The Huffington Post que son más frecuentes las consultas sobre este tipo de adicciones. En respuesta a la gran demanda, desarrolló un tratamiento que exige una hospitalización de 10 días para adultos mayores de 18 años y tiene un costo de 14 mil dólares.

Es que la adicción es cada vez más real -puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, sexo o condición socioeconómica- y está siendo reconocida por profesionales de la salud mental.

El programa de Young se basa en los principios de la terapia cognitivo-conductual. En las primeras 72 horas de internación, a los pacientes se los "desintoxica" de internet.

Durante la estadía, los internos también participan en terapia de grupo, se someten a evaluaciones psicológicas y aprenden a interactuar con la tecnología de forma saludable. "Es como la adicción a la comida; en vez de aprender nuevas maneras de comer, se les enseña un uso responsable de Internet", relató Young.

El médico remarca que "no hay ningún adicto típico de Internet". Al igual que con las drogas o el alcohol, la adicción puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, sexo o condición socioeconómica.