Miércoles 18 de Noviembre de 2015
En la Place de la République, a metros de donde ocurrieron algunos de los atentados que el pasado viernes sacudieron a París, numerosos franceses se acercaron ayer a rendir respeto a las víctimas. Pero se encontraron con un hombre con los ojos vendados ofreciendo abrazos a todo aquel que se "animara" a tener una muestra de cariño y confianza con un musulmán.
"Soy musulmán y me dicen que soy terrorista", decía un cartel a sus pies, mientras permanecía a ciegas y con los brazos abiertos a la espera de otro desconocido que se acercara a regalarle un abrazo.
De esta manera, este hombre protagonizó otro emotivo momento como homenaje a las 129 víctimas del ataque, pero también para señalar una vez más que solamente están enrolados en organizaciones terroristas un puñado de los cerca de 1.500 millones de musulmanes que hay en el mundo.