Jueves 20 de Diciembre de 2012
Un empleado en una empresa de transporte y logística del partido bonaerense de Tigre asesinó ayer a tiros a sus dos de sus jefes y a un compañero, hirió de gravedad a otro y se suicidó tras intentar incendiar el lugar.
Fuentes policiales informaron que el hecho se produjo cerca de las 14 en la empresa Bascoy S.A. ubicada en la calle Boulogne Sur Mer 1.401, de la localidad de Bancalari, donde el hombre, antes de quitarse la vida, encendió fuego para incendiar las instalaciones.
El asesino, identificado como Carlos Landívar, de 54 años, quien se desempeñaba como chapista, habría ido a reclamar un dinero del cual se desconoce si forma parte de una mala liquidación de haberes o si es una vieja deuda, y enseguida sacó un arma para iniciar la matanza.
Los dos jefes fueron identificados como los hermanos Gabriel y Marcelo Bascoy, mientras que el empleado era Jaime Etcheverry, quien se desempeñaba como administrativo y coordinador de los viajes de la empresa.
La firma, situada en la calle Boulogne Sur Mer al 1411, se dedica a transportar diverso tipo de cargas.
"Era un tipo tocado, medio chiflado. Algún problema tenía", sostuvo un empleado en declaraciones a la señal de cable América 24, y posteriormente el hermano del agresor, Juan Landívar, explicó que el asesino estaba medicado.
"Era medio rayado". El hijo del homicida dijo que su padre, al que no veía desde hace dos años y medio, era "medio rayado" y que se "cansó" de que sus jefes le debieran dinero.
"Cuando tomaba era así, medio rayado", dijo anoche uno de los nueve hijos de Carlos Landívar (54) y agregó que sólo "si lo jodían, sí era muy agresivo". "El se cansó e hizo lo que tuvo que hacer. Tampoco lo iban a pisotear, a pasar por arriba", advirtió el joven, cuya filiación no se dio a conocer.
"El pensó así, no pensó de otra manera. Se cansó hasta que dijo basta, no me pagan estos hijos de puta", continuó el hijo del chapista y añadió: "Yo sé que era mucha guita. Un montón de guita (la que le debían a Landívar). No iba a hacer esto por tres o cuatro pesos".
Por su parte, José Bascoy, padre de los dos hermanos muertos, se enteró de la masacre por medio de los canales de televisión, al tiempo que trascendió que ese hombre había sido secuestrado en 2002 cuando un grupo de delincuentes pedía 500 mil dólares de rescate, aunque al parecer finalmente fue liberado sin pagar el dinero exigido.
Fuentes de la investigación indicaron que hace dos años Landívar protagonizó un incidente en una agencia de autos BMW, donde trabajaba, y al otro día de ser despedido llegó al lugar y rompió las instalaciones, incluidos varios autos.
Por ese hecho Landívar fue procesado y tenía una causa en su contra.
Por otra parte, se supo que Landívar llegó a tener contacto con los hermanos Bascoy a través de un juicio que una persona le había iniciado a la empresa.
Es que Landívar era testigo de la otra parte que demandaba a los Bascoy y al parecer los empresarios habrían "comprado" su testimonio y le ofrecieron un puesto en la firma, prometiéndole una mayor remuneración.
Los investigadores señalaron que al parecer, debido a que Landívar no había recibido el dinero adeudado, llegó a la empresa con una pistola Bersa calibre 380 con la que ultimó a las víctimas, disparando ocho proyectiles calibre 9 milímetros.
El hombre mató primero a Etcheverry y luego a los hermanos Bascoy, para finalmente suicidarse con un disparo en la cabeza.
Antes de quitarse la vida intentó prender fuego a las instalaciones de la empresa de transporte arrojando elementos combustibles, lo que provocó la intervención de los bomberos.
En el lugar trabajaron el personal de bomberos para apagar el incendio, Gendarmería Nacional, integrantes de la Policía Científica de la Policía Bonaerense y efectivos de la comisaría zonal.