Un estudio científico echa por tierra el mito que asegura que existe el "olor a viejo"
Una investigación desmitificó la creencia al comprobar que los ancianos huelen mejor que los jóvenes. Se comprobó uqe las fragancias más desagradables las emanaban los menores de edad.

Viernes 01 de Junio de 2012

El Centro Monell de Estados Unidos echó por tierra el mito presente en casi todas las sociedades, en torno a que existe un “olor a viejo”. Mediante un estudio, pudieron comprobar que la creencia de que los ancianos huelen peor es falsa, ya que el olor corporal de este grupo etario es menos intenso que el de los jóvenes.

De acuerdo al estudio publicado en la revista PLoS ONE, la creencia popular está equivocada, pues los análisis realizados por el equipo de científicos del prestigioso centro de estudios norteamericano reveló que los adultos mayores tienen un aroma mucho más agradable mucho más agradable que lo de menor edad.



“Al igual que otros animales, los seres humanos pueden percibir los olores corporales que permiten identificar la edad biológica, evitar a las personas enfermas, elegir a una pareja adecuada, y distinguir a los familiares de los no familiares”, señaló Johan Lundström, neurocientífico sensorial a cargo del estudio.

Dado que los olores corporales contienen múltiples componentes químicos que van cambiando a medida que pasan los años. Los investigadores se dispusieron a conocer cómo el olor corporal es percibido por los seres humanos.

Para lograrlo lograron obtener el aroma de cerca de 16 individuos de diversas etapas etarias, como jóvenes (20 a 30 años), adultos de mediana edad (45 a 55 años) y adultos mayores (75-95 años).

La fragancia fue capturada a través poleras con almohadillas bajo el brazo, que los participantes debieron usar para dormir durante 5 noches seguidas. Luego, se cortaron los pequeños cojines que las camisetas tenían en la axila y se pusieron en un frasco. Enseguida, invitaron a un grupo de 41 voluntarios de entre 20 y 30 años para que olieran las muestras e indicaran su nivel de intensidad y agrado.

Tras la prueba, notaron que los olores calificados como menos intensos y desagradables pertenecían al grupo de mayor edad.