Un escándalo corroe el árbol sagrado de Buda en la India
Historias de corrupción, saqueos y rivalidades religiosas ensombrecen el lugar donde se dice que Buda fue iluminado en el este de India hace unos 2.500 años, manchando uno de los sitios más sagrados del budismo.

Lunes 11 de Febrero de 2008

Por Simon Denyer / Reuters

Historias de corrupción, saqueos y rivalidades religiosas ensombrecen el lugar donde se dice que Buda fue iluminado en el este de India hace unos 2.500 años, manchando uno de los sitios más sagrados del budismo.
  Las escrituras lo describen como el “Ombligo del mundo” y cada año lo visitan unos 100.000 peregrinos y turistas, atiborrando la ciudad de Bodh Gaya en el estado de Bihar y su templo Mahabodhi.
  El antiguo pipal, ficus religiosa o la higuera sagrada, que crece en la parte posterior del templo, se dice que desciende de aquel bajo el cual Buda se sentó durante tres días y tres noches en el siglo VI A.C. antes de hallar las respuestas divinas bajo una luna llena.
  Pero con los turistas y los peregrinos aparece el dinero, y con el dinero han llegado acusaciones cada vez mayores sobre conductas menos que angelicales.
  Los sacerdotes y los monjes alegan que miles de dólares en donaciones para el templo han desaparecido misteriosamente, y que una gruesa rama del antiguo y sagrado árbol Bodhi fue podado y vendido en Tailandia en el 2006. Además, señalan que han desaparecido antiguas reliquias.
  Los hindúes también veneran el lugar y es un monje hindú, Arup Brahmachari, el que está encabezando la campaña para poner en evidencia los delitos.
  “No estoy luchando como un hindú, estoy luchando porque amo a Dios”, afirmó. “Buda era el hijo de Dios, y alguien está comportándose indebidamente con su propiedad”, agregó.
  Muchos hindúes consideran que Buda es una encarnación del dios Vishnu.
  El terreno donde se encuentra el templo le ha pertenecido a un cercano monasterio hindú durante años, y es administrado por un comité en el que los hindúes conservan la mayoría por sobre los budistas.
  Pero los representantes de ambas religiones intercambian acusaciones.
  Se han presentado cargos contra el poderoso ex secretario del Comité de Administración del templo de Bodhgaya, un hindú, y contra el ex funcionario de relaciones públicas del comité y el ex sumo sacerdote budista del templo.
  Un informe de la policía acusa a los tres hombres de “actividades viles” y solicita que se investigue su patrimonio privado.
  Los testigos interrogados por la policía dijeron que el sacerdote le había ordenado a un empleado que cortara “partes sustanciales” del árbol y las llevara a su casa. Al trío también se le acusó de vender hojas caídas a los peregrinos y conservar las ganancias.
  El ex secretario del templo Kalicharan Yadav niega las acusaciones, diciendo que la rama fue quitada en 1978 cuando el árbol fue podado, y dijo que los cargos en su contra estaban motivados políticamente.

Amenazas de muerte. El templo, con su estupa central que se eleva 55 metros por sobre el suelo donde se dice que Siddhartha Gautama se convirtió en El Iluminado, fue construido hace 1.500 años y se le declaró patrimonio universal de la Unesco en el 2002.
  En el interior, frente a una gigantesca estatua dorada de Buda se arrodillan y cantan peregrinos de Japón, Sri Lanka, China, Tailandia y algunas naciones de Occidente. Otros recolectan hojas caídas del árbol gigante que crecen en el parque del templo.
  Vestido en túnicas blancas, el barbudo y descalzo Brahmachari señala con excitación el lugar donde la rama fue cortada, al igual que los nichos vacíos en torno a las inmediaciones del templo donde dice que hasta hace poco había estatuillas de Buda.
  “Ellos enviaron la rama a Tailandia y la vendieron 1,5 millón de dólares”, afirmó, agregando que había sido golpeado dos veces y recibió varias amenazas de muerte desde que comenzó su campaña de denuncias.

Sugestivo

Las cuentas del “Ombligo del mundo” son auditadas, pero los sacerdotes se quejan de que el templo no hace nada por apoyar las escuelas y hospitales locales, a pesar de contar con ingresos sustanciales. “El dinero entra, pero a adonde va nadie lo sabe,” dijo Bhante Pragyadeep, tesorero de la Asociación de Monjes Budistas de India.