Un desperfecto en los velocímetros podría haber hecho caer el avión
 La búsqueda de restos del Airbus 330-200 de Air France que cayó en el Atlántico con 228 ocupantes llegó a su quinto ayer enfrentando malas condiciones climáticas, mientras una advertencia del fabricante del avión sugirió una posible falla técnica en el vuelo y recomendó controlar los tubos Pitot que dan a los pilotos los datos de la velocidad de la nave.

Sábado 06 de Junio de 2009

 La búsqueda de restos del Airbus 330-200 de Air France que cayó en el Atlántico con 228 ocupantes llegó a su quinto ayer enfrentando malas condiciones climáticas, mientras una advertencia del fabricante del avión sugirió una posible falla técnica en el vuelo y recomendó controlar los tubos Pitot que dan a los pilotos los datos de la velocidad de la nave.
  Una de las teorías que ahora se manejan para explicar el colapso del aparato es que los tubos que alimentan los sensores de velocidad podrían haberse congelado, confundiendo a las computadoras del avión.
  Airbus emitió una advertencia “para que los pilotos sigan los procedimientos estándar de velocidad y ángulo de ataque si sospechan fallas en los indicadores de velocidad”.
  El mensaje reforzó la teoría de que los pilotos del A330, que se desvaneció unas cuatro horas después de decolar de Río de Janeiro hacia París en la noche del domingo último, podrían haber dado al avión, sin advertirlo, una velocidad incorrecta al ingresar a una zona de fuertes tormentas.
  Volar demasiado rápido en condiciones de turbulencias puede dañar la estructura del avión, mientras hacerlo a una velocidad muy lenta puede hacerlo perder altura.

Sólo prevención. Airbus dijo que su mensaje a sus clientes no significaba que los pilotos del avión siniestrado hubieran hecho algo equivocado o que una falla de diseño fuera de algún modo responsable del accidente.
  Las causas del accidente motivaron numerosas conjeturas y expertos dudan de que una tormenta, por si sola, pueda derribar un avión como el A 330-200, considerado uno de los más seguros del mundo.
  Autoridades francesas no han descartado la posibilidad de un atentado terrorista .
  En tanto, continuó la búsqueda de restos del fatídico vuelo a unos 1.200 kilómetros de Recife, en el noreste de Brasil, desvaneciéndose cada vez más las esperanzas de encontrar cuerpos.
  Francia envió a la zona un submarino de propulsión nuclear equipado con un avanzado sonar para ayudar a tratar de ubicar las cajas negras del Airbus, que son clave para determinar las causas del desastre, dijo el portavoz de las Fuerzas Armadas Christophe Prazuck en París.
  Sin embargo, las cajas negras podrían no estar emitiendo la señal que permite localizarlas o que las montañas del fondo del océano las bloqueen si son transmitidas.
  Además, París ya despachó un navío que porta un minisubmarino Nautile que puede descender hasta 6.000 metros, mucho más que los 2.500 a 3.000 metros en que se estima está el lecho del mar en la región, pero los expertos dudan de su éxito.
  Los expertos empezaron ayer a estudiar el accidente y concluyeron en primera instancia que es necesario sustituir el radar por sistemas de vigilancia satelital (GPS) que permitan a los controladores vigilar a los aviones en vuelos transoceánicos. En la actualidad, los aviones salen del alcance del radar a 320 kilómetros de tierra.
  Air France cambió la denominación del vuelo de Río a París. Ahora es el AF 445.