Martes 01 de Julio de 2008
La Cámara Laboral porteña dejó sin efecto un acuerdo al que habían llegado un encargado de edificio y el consorcio que lo despidió, porque el abogado que representó al trabajador había sido enviado por el consorcio para hacerle firmar un convenio desfavorable.
El letrado aconsejó al empleado para que, tras 24 años de tareas con un sueldo de 1.600 pesos, firmara una desvinculación por 15 mil pesos "en concepto de indemnización por antigüedad y otros rubros indemnizatorios".
La Sala Primera del Tribunal, en un fallo, relató que el encargado y el consorcio de Figueroa Alcorta 3062/66 tenían una audiencia conciliatoria fijada para el 8 de abril de 2005, pero que el abogado del empleador llamó al trabajador el día anterior advirtiéndole que el encuentro se había adelantado para esa misma tarde.
El empleado había sido asistido en el pleito por el estudio jurídico Lanfranco & Detry, pero esa tarde apareció un nuevo abogado, Gustavo Conrado, quien aseguró que también se desempeñaba allí.
El le recomendó aceptar un acuerdo por 15 mil pesos por todo concepto. Cuando el trabajador llamó al estudio para agradecerle su asesoramiento, descubrió que Conrado no pertenecía a ese estudio. Y luego reclamó la nulidad del acuerdo por el engaño del que fue víctima. (Télam)