Un consorcio avanza en el proyecto de un tren entre Argentina y Chile
El paso ferroviario de 205 kilómetros permitiría soslayar las imposiciones del clima.

Domingo 07 de Octubre de 2012

Las largas filas de camiones de carga varados por la nieve en el principal cruce terrestre entre Argentina y Chile podrían pasar a la historia con la construcción de un paso ferroviario de 205 kilómetros que agilizaría y abarataría el intercambio de mercancías de esas dos naciones con el mundo.

En lugar de esperar que mejore el tiempo y despejen la carretera, los camioneros podrán abordar un tren con sus vehículos y cubrir en cuatro horas un recorrido que en la actualidad toma casi un día con buen tiempo, mucho más si hay temporales.

Un ambicioso proyecto llamado Corredor Bioceánico Aconcagua busca resolver el mayor cuello de botella terrestre entre los dos países con un paso ferroviario recorrido por un tren eléctrico de alta capacidad de carga. Se trata de una iniciativa privada encabezada por la Corporación América, de Argentina, junto con empresas internacionales, que tiene el respaldo de los gobiernos chileno y argentino.

El proyecto incluiría un tramo subterráneo de 52 kilómetros que sería el quinto túnel ferroviario más largo del mundo y el de mayor longitud en el continente americano, según Nicolás Posse, director del proyecto.

Hoy no existe una conexión física eficiente entre Chile y Argentina a través de la cordillera que hace de frontera, de 5.150 kilómetros de longitud y 4.400 metros de altura en promedio. El Paso Cristo Redentor en Mendoza, que constituye el nexo por carretera más transitado, está sujeto a los avatares del clima de alta montaña. Se cierra de 45 a 60 días por año, dejando varados a cientos de camiones.

De todos modos, es el cruce de mayor importancia, ya que de las 7,5 millones de toneladas que se intercambian de forma terrestre a través de la frontera binacional, el 63,4 por ciento se hace por ahí. Eso lo convierte en el lugar ideal para construir el corredor ferroviario.

"Hay una red de infraestructura gigante a ambos lados de la cordillera con un cuello de botella que hay que liberar", dijo el ingeniero Posse, quien se formó en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires.

Los promotores del proyecto argentino-chileno señalan que el corredor Aconcagua sería una solución de largo plazo para el transporte de cargas entre los océanos Atlántico y Pacífico. Hoy casi el 85 por ciento de la carga se desplaza por mar, tomando rutas más largas y costosas.

"Estamos apostando a reducir el viaje a la tercera parte, lograr un flete más barato, lo que hará más competitivas las exportaciones de Argentina y Chile", dijo Posse.

Iván Caccia, socio gerente de Transporte Caccia, considera que "la parte económica de este proyecto es importante, aunque también la humana, porque tener a un chofer de camión varado por la nieve tres o cuatro días no es muy grato".

El empresario de 39 años calculó que su empresa puede ahorrar un 40 por ciento en relación con los costos del transporte por camión entre la ciudad de Mendoza y Santiago de Chile si empleara el paso del corredor bioceánico.

En la actualidad el trayecto Mendoza-Santiago de Chile asciende a 1.400 dólares con un camión de gran porte de esa empresa. Con el ahorro proyectado, se podría reducir a 840 dólares.

Caccia transporta vino, conservas y frutas, entre otros alimentos. En un día despejado, uno de sus camiones demora entre 18 y 20 horas en hacer el recorrido Mendoza-Santiago de Chile. Con algo de nieve, el tiempo invertido en el viaje asciende a un día y medio.

"Actualmente y sin problemas, un camión hace un viaje por día. Con el corredor, que reduciría el cruce de la cordillera a cuatro horas, calculamos que podría hacer dos viajes", manifestó.

Para dar una idea del ahorro que representará este corredor ferroviario, la Corporación América puso como ejemplo el transporte de carga desde la ciudad de Córdoba, en el centro de Argentina, hasta el puerto de Manzanillo, en el Pacífico mexicano.

Si los contenedores van por la ruta del Atlántico, para la cual saldrían del puerto de Buenos Aires, hay un gasto interno desde Córdoba a Buenos Aires de 59,8 dólares por tonelada; luego el costo portuario de 29,1 dólares tonelada y finalmente el flete marítimo a Manzanillo de 121,4 dólares tonelada. En total, 210,3 dólares tonelada.

Si los contenedores van por el corredor bioceánico Aconcagua, saliendo por el puerto chileno de Valparaíso, insumen un transporte internacional desde Córdoba a ese país trasandino de 90,4 toneladas; un costo portuario de 23 dólares tonelada y un flete marítimo de 63,9 dólares tonelada. El valor asciende a 177 dólares tonelada. Es decir hay una diferencia de 33 dólares la tonelada.

El paso ferroviario proyectado unirá la estación multimodal de Luján de Cuyo, 1.071 kilómetros al oeste de Buenos Aires, con la chilena de Los Andes, al otro lado de la cordillera. Para evitar en ese recorrido los tramos más expuestos a las inclemencias climáticas habrá en la primera fase del proyecto un túnel de baja altura de 52 kilómetros entre Punta de Vacas, del lado argentino y a 2.393 metros sobre el nivel del mar, y Saladillo, del lado chileno y a 1.536 metros.

El consorcio que se prepara para encarar la futura licitación internacional está integrado por Corporación América, de Argentina; Mitsubishi Corporation, de Japón; Empresas Navieras S.A., de Chile; Contreras Hermanos S.A., de Argentina, y Geodata SpA, de Italia.

La capacidad de transporte que tendrá el paso ferroviario en su primera etapa será de 24 millones de toneladas, y de acuerdo con la demanda puede llegar hasta 77 millones de toneladas anuales. Su construcción demandaría diez años y podría estar operativo los 365 días del año, sin verse interrumpido por la nieve acumulada.

La inversión estimada para este corredor bioceánico es de 3.500 millones de dólares en la primera etapa de su construcción (túnel simple - vía simple). Aproximadamente un tercio de la inversión de esta etapa corresponde al túnel de 52 kilómetros. La inversión total del proyecto (túnel doble y vía doble) asciende a 5.900 millones de dólares.