Lunes 08 de Agosto de 2011
El juez Martín Pérez comenzó esta mañana a tomar declaración a los seis últimos detenidos en la causa por el crimen de las turistas francesas en la zona de la quebrada de San Lorenzo, cerca de la capital salteña.
La primera en declarar era María Fernanda Cañizares, de 24 años, y luego será el turno de su hermano Federico Cañizares, de 23, en cuya casa de Villa San Lorenzo los investigadores encontraron un teléfono celular y una cámara fotográfica que al parecer pertenecían a las víctimas.
Luego será el turno del novio de María Fernanda, Gustavo Laxi, también de 24 años, mientras que para mañana está prevista la declaración de su padre, Luis Laxi, de 42 años; Ricardo Vera, de 37, y Darío Ramos, de 47, que trabajaba como guía de la concesionaria del predio privado donde mataron a las dos turistas.
Los cuerpos de Houria Moumni, de 24 años, y de Cassandre Bouvier, de 29, fueron encontrados el 29 de julio pasado en medio de la vegetación de la Quebrada de San Lorenzo con signos de violación, aunque se desconoce cuándo murieron porque las turistas francesas ingresaron a la reserva natural catorce días antes.
Celular. Las detenciones de los seis jóvenes se produjeron en la madrugada del sábado cuando efectivos de la división Homicidio e Inteligencia Criminal de la Brigada de Investigaciones de la Policía de la Provincia allanaron las viviendas.
Las fuentes señalaron que la activación de un teléfono celular de las turistas dio la pista para localizar a quienes lo tenían en su poder, dado que al parecer intentaron venderlo a una mujer como aparato usado. Un vocero explicó que los elementos serán sometidos a peritajes inmediatos, ya que permitirán conocer los últimos movimientos de las turistas en la quebrada y tal vez sus ocasionales acompañantes.
Respecto del teléfono, se analizarán las últimas comunicaciones realizadas y probables contactos establecidos por las jóvenes durante su estadía en la provincia.
Sin embargo, según el abogado Pedroza, su clienta habría recibido el aparato como regalo por parte de su novio, Gustavo Laxi. "Estoy convencido de que mis clientes no tienen nada que ver con el hecho y que las cosas encontradas fueron recibidas en forma casual, como regalo", aseguró. Y remarcó que "en todo caso más que imputados estarían detenidos como testigos calificados del hecho".
Pedroza admitió que la cámara fotográfica digital hallada en poder de Federico Cañizares, se la había "comprado a su cuñado", sin advertir que en la memoria se guardaban cientos de fotografías de las jóvenes asesinadas.
Bouvier y Moumni compartían clases en la Universidad de la Sorbonne Nouvelle París III y en junio habían realizado un viaje de estudios por El Salvador, tras el cual decidieron pasar unos días de vacaciones en Salta.
El viernes 29 de julio, las cadáveres de las dos chicas fueron hallados en la zona de El Mirador, en la quebrada de San Lorenzo, una reserva natural privada donde se realizan caminatas.
Según los peritajes, las víctimas fueron atacadas a balazos, con un arma calibre .22, una de ellas resultó violada y ambas fueron asesinadas en el mismo lugar en donde aparecieron muertas.
Las turistas francesas ingresaron al paseo el 15 de julio y los cuerpos se encontraron dos semanas después, mientras que la autopsia reveló que la muerte se produjo unos tres días antes del hallazgo de los cadáveres.
Las fuentes señalaron que la activación de un teléfono celular de las turistas dio la pista para localizar a quienes lo tenían en su poder, dado que al parecer intentaron venderlo a una mujer como aparato usado.