Santiago Maldonado

Un bombero que rastrilló el río Chubut dijo cuál fue la clave para encontrar el cuerpo

Consideró que resultó determinante "empezar unos metros más arriba de lo que estaba estipulado" para hallar el cadáver.

Miércoles 18 de Octubre de 2017

Alfredo Roncoroni, uno de los bomberos que participó en el rastrillaje realizado ayer en el río Chubut, considera que resultó determinante "empezar unos metros más arriba de lo que estaba estipulado" para hallar el cuerpo que se procura establecer si se trata de Santiago Maldonado, el joven artesano desparecido el primero de agosto pasado.
Roncoroni, que integra uno de los ocho binomios de la brigada canina especializada en encontrar cuerpos bajo el agua, dijo: "Fue clave arrancar (las tareas de búsqueda en el río) unos 300 metros más arriba" del área que debían rastrillar.
"Llegamos a Esquel el lunes a las 19.30 y nos entrevistamos con el juez (Gustavo) Lleral hasta altas horas de la noche para definir el trabajo que tendríamos que hacer. En esa reunión se consensuó empezar con el rastrillaje un poco más arriba de lo que estaba estipulado", explicó Roncoroni.
"En principio se nos había marcado una superficie de trabajo muy extensa, de unos 50 kilómetros. Pero teniendo en cuenta nuestra experiencia y ciertas variables como el clima, el viento y las corrientes, le planteamos al Juez arrancar unos 300 metros más arriba de lo que nos había delimitado y a él le pareció bien", dijo Roncoroni.
Consultado por qué no se descubrió el cuerpo en rastrillajes anteriores, fue tajante: "La mejor manera de hacer nuestro trabajo es no saber nada. Porque si vos me decís: «en esa casa no hay nada pero por las dudas mirá», me estás condicionando. Lo mismo sucede si me señalas «buscá en esa casa que creo es por ahí». Por eso nosotros preferimos ir, como quién dice, a ciegas. Con lo cuál no sabemos si antes se recorrió esa zona o no. Si te puedo decir que cuando planteamos hacerlo, el juez nos habilitó".
"En esa reunión también se estableció que trabajaríamos en dos grupos, uno que fuera a favor del viento y otro en contra, y que de los ocho binomios de hombres y canes cinco iban a trabajar y tres quedarían de reserva porque no sabíamos cuánto tiempo de trabajo íbamos a tener", detalló.
"Se venía trabajando en las dos márgenes del río. Arrancamos con cinco perros, dos trabajaban de una margen y dos trabajaron en la otra, dos iban de río arriba hacia río abajo. Y los otros dos perros venían en sentido inverso, el otro confirmaba las marcaciones que hacían", detalló este médico veterinario y profesor de la Universidad Nacional de Luján, que desde hace siete años integra la Brigada Canina que responde al Consejo Nacional de la Federación de Bomberos Voluntarios.
"Los perros que iban corriente arriba ya venían detectando el olor. Las marcaciones que venían haciendo esos perros estaban por corroborarse con los otros canes de descanso, cuando uno de los buzos detectó el cuerpo", confió Roncoroni minutos después de dejar el informe técnico en el juzgado.
"A partir de ahora estamos liberados, estamos esperando que nos vengan a buscar y quedamos a disposición del juez para lo que necesite", concluyó Roncoroni.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario