Un arzobispo italiano quedó al frente de los Legionarios de Cristo
El Papa nombró ayer al arzobispo Velasio De Paolis comisario de los Legionarios de Cristo con el fin de enderezar la influyente congregación y desmontar el controvertido sistema de poder de su fundador...

Sábado 10 de Julio de 2010

El Papa Benedicto XVI nombró ayer al arzobispo Velasio De Paolis, experto en derecho y economía, comisario de los Legionarios de Cristo, con el fin de enderezar la influyente congregación y desmontar el controvertido sistema de poder de su fundador, el fallecido mexicano Marcial Maciel, apartado por pedofilia.
  El nuevo “delegado pontificio” de la congregación mexicana es de nacionalidad italiana, tiene 74 años, y ocupaba el cargo de presidente de la Prefectura de los Asuntos Económicos de la Santa Sede, una suerte de ministerio de Economía del Vaticano.
  El anuncio de su nombramiento fue hecho por la sala de prensa del Vaticano con un comunicado de dos líneas y mientras el pontífice se encuentra de vacaciones en Castelgandolfo, cerca de Roma.
  De Paolis, que durante cinco años, hasta 2008, fue secretario del Supremo Tribunal de la Santa Sede, cuenta con una notable experiencia en el campo jurídico y económico y deberá poner orden al enorme patrimonio económico de la entidad religiosa, cuyo fundador, el mexicano Marcial Maciel, fue acusado de abusos sexuales.

Una orden en auge. Los Legionarios de Cristo están entre las organizaciones católicas que mayor crecimiento e influencia han registrado en las últimas décadas, mientras órdenes tradicionales ven caer su número de miembros o temen incluso por su supervivencia.
  Fundada en 1941 en México por el sacerdote Marcial Maciel (1920- 2008), la Legión está formada hoy por más de 800 sacerdotes y 2.500 seminaristas, reconocibles por sus sotanas negras con alzacuellos y sus impecables peinados. Junto a estos trabajan unos 65.000 miembros de Regnum Christi, el brazo seglar de la organización, al que pertenecen tanto personas casadas como otras que se comprometen a vivir el celibato, los llamados “consagrados”.
  Los sacerdotes legionarios y miembros de Regnum Christi (perteneciente a la orden) mantienen presencia en 22 países (entre ellos la Argentina) en los que administran 40 centros de estudios superiores, como las universidades de Anáhuac en la ciudad de México o la Francisco de Vitoria en Madrid, y 150 escuelas. Gran parte de estos centros están dirigidos a las clases altas, si bien entre sus labores no faltan tampoco centros educativos en zonas subdesarrolladas de varios países.
  En 2004, Juan Pablo II les encomendó la dirección del centro Notre Dame de Jerusalén, la principal casa de peregrinos de Tierra Santa. El fallecido Papa polaco aprobó de manera definitiva las Constituciones de la Legión como “congregación de Derecho Pontificio”, así como los estatutos de Regnum Christi como “movimiento de apostolado”.
  Maciel acompañó a Juan Pablo II en varios viajes a México, fue consultor de la Congregación para el Clero y asistió a varios sínodos de obispos en el Vaticano.
  Maciel acusado públicamente de pederastia y abusos sexuales por primera vez a finales de los años 90. En 2005, mientras dichas acusaciones se mantenían, decidió abandonar a sus entonces 84 años de edad la dirección general de la Legión y Regnum, cargos ejercidos hasta ayer por el sacerdote Alvaro Corcuera.
  Un año después, debido a la avanzada edad y mala salud de Maciel, Benedicto XVI renunció a someter a un juicio canónico a Maciel por las acusaciones de pederastia, pero le ordenó abandonar cualquier ministerio sacerdotal público y dedicarse a “una vida de oración y penitencia”. Maciel murió el 30 de enero de 2008.

“Triple vida”. En marzo de 2009, Benedicto XVI ordenó una visita apostólica en la que se inspeccionaron seminarios, escuelas y otros centros vinculados a la Legión. Mientras tanto, los legionarios reconocieron la triple vida de Maciel, quien abusó sexualmente de seminaristas menores, tuvo “otros graves comportamientos” (consumo de drogas) e hijos con varias mujeres de México y de España.
Por esta razón, la congregación renegó del fundador al no considerarlo ya como modelo de vida cristiana y ofreció una disculpa pública a sus fieles.
  Al margen del escándalo en torno a su fundador, la Legión de Cristo se ha topado en la última década además con la desconfianza de varios obispos de Estados Unidos, entre ellos los de Los Angeles y Miami, que los acusan de constituir una “iglesia paralela” que saca a los fieles de sus comunidades y, por ello, les han prohibido cualquier actividad en sus respectivas diócesis.
  De Paolis deberá redefinir el carisma de los Legionarios y revisar el sistema de autoridad dentro de la Congregación, así como su economía.
  La congregación de Los Legionarios de Cristo afirmó ayer que espera con “optimismo” y “esperanza” su renovación al frente del recién nombrado comisario pontificio de esa orden, quien cuenta con una “gran capacidad y experiencia pastoral”, según consideraron de De Paolis. l