Un argentino contó en una bandera que le robaron en Uruguay
"Acá también robaron", rezaba el trapo que colgó un empresario al que le desvalijaron la casa que alquila con su familia en Manantiales

Martes 03 de Enero de 2017

Un empresario argentino al que le desvalijaron la casa que alquiló en el balneario uruguayo de Punta del Este colgó una bandera que rezaba "Acá también robaron". El turista argentino colgó la pancarta luego de que le desvalijaran la casa que alquiló en la exclusiva zona de Punta Piedras. Y para el jefe de Policía de Maldonado, Erodes Ruiz, esa pancarta fue "muy de mala leche". En declaraciones al portal uruguayo TelenocheOnline, el jefe de Policía de Maldonado señaló que el caso del turista argentino "es uno más de los 20 hurtos que ocurren por día" en ese departamento. "La pancarta no me mueve un pelo. Fue la policía, fue el oficial, tomó denuncia, se hizo todo lo que se tenía que hacer. Basta con ir a la casa y darse cuenta que era bastante vulnerable", advirtió Ruiz.

El robo ocurrió la madrugada del 28 de diciembre. El empresario, su mujer y sus dos hijas habían ido a cenar con un grupo de amigos extranjeros al Restaurante O'Farrell, de Manantiales, y al regresar,encontraron el peor escenario. Según el argentino, la policía uruguaya respondió ante la denuncia pero "como no hubo heridos, no rompieron todo y demás, no tuve más noticias", dijo en relación a que no levantaron huellas.

Sobre ese punto, Erodes Ruiz señaló que "no había indicios" para que la Policía Científica fuera al lugar, porque "la familia había manoseado todo". "El mismo oficial está capacitado para evaluar si va (Policía Científica) o no, el policía que fue les tomó la denuncia pero dijo que no hubo indicio", cerró.

"Hasta los corpiños"

El argentino alquiló la casa de Manantiales hasta el 15 de enero y explicó que colgó la pancarta para hacer visible lo que le pasó: "Saquémonos la careta porque Punta del Este no es un balneario seguro" y reveló que no bien llegó al lugar, allá por mediados de diciembre, el empleado de la inmobiliaria le dijo: "«Apurémonos porque este es el momento que los chorros aprovechan para robar». Esto nos llamó la atención".

"Regresamos a la una de la madrugada del día 28. Cuando abrimos la puerta, la casa estaba dada vuelta. Se siente esa situación de impotencia, de desamparo. Mi hija de 13 años quedó llorando y temblando por lo que había pasado", indicó el empresario argentino al diario uruguayo El País.

Dinero, joyas, dispositivos electrónicos y hasta corpiños. No quedó nada: "Se llevaron de todo. Hasta los corpiños de una de mis invitadas. También las zapatillas y el dinero de mis invitados, anteojos", describió.

La víctima del robo recordó que "después de siete años" habían regresado a Punta del Este: "Vinimos acá porque era el cumpleaños de mi mujer y queríamos celebrar con la familia y amigos en este lugar. El lugar es lindo y la propiedad es muy linda. Pero no es una casa barata".

Sin embargo, por miedo a represalias por las reacciones que generó su protesta, luego el empresario argentino optó por quitar el cartel de tela blanca con pintura en aerosol roja que tanto ofuscó a los locales.

escrache. El turista argentino denunció públicamente el robo.