Martes 28 de Marzo de 2023
El pueblo de Alausí, en los Andes de Ecuador, fue sepultado parcialmente por un gigantesco alud, tras desprenderse parte de una montaña. El saldo momentáneo era de siete muertos y decenas de casas destruidas. Pero al menos 64 personas se encuentran desaparecidas, bajo toneladas de tierra y piedra. Hay una enorme polémica en Ecuador, dado que los pobladores habían señalado el peligro desde diciembre pasado, ya que la ladera que finalmente se deslizó exhibía desde ese mes unas grietas, que anticipaban lo que finalmente ocurrió. Las autoridades nacionales dicen que pidieron la evacuación, pero las autoridades locales no acataron el reclamo.
Además de los siete fallecidos ya confirmados, los desaparecidos ascienden a 64, según el último informe de la Secretaría Nacional de Riesgos, que en un inicio reportó erróneamente 16 víctimas mortales. Hasta el momento se han rescatado con vida a 32 personas y hay 23 heridos, además de 22 damnificados, correspondientes a 5 familias que fueron trasladadas a albergues temporales instalados en la sede municipal. También se registran medio millar de personas afectadas, correspondientes a 163 viviendas, según consigna el diario El Universal.
El desprendimiento sucedió en torno a las 22 del domingo, cuando la mayoría de la gente estaba en sus casas. La zona arrasada y sepultada abarca 24,3 hectáreas. Durante la noche, los bomberos y grupos de voluntarios habían tratado de hacer los primeros rescates. Sólo contaban con palas. Susana Llamuca, presidenta de los barrios afectados, guarda pocas esperanzas de que se puedan encontrar con vida a los desaparecidos. Un parecer similar tienen los especialistas. Con las horas llegaron al pueblo bomberos de ocho ciudades del país y equipos de búsqueda y rescate desde Quito y Cuenca, que junto a vecinos y personal de otras instituciones.
Los indicios de que el corrimiento de tierra iba a suceder venían desde los primeros días de diciembre, cuando comenzó a hundirse una carretera y aparecer grietas en la ladera de la montaña, que con el paso de los días llegaron a ser de más de un metro de ancho. Hay videos que documentan todo esto. La Secretaría Nacional de Riesgos aseguró haber cursado el 11 de marzo al gobernador de la provincia de Chimborazo y al alcalde de Alausí un informe que recomendaba y pedía la evacuación de la población. El mismo día de la tragedia autoridades locales habían hecho un recorrido para alertar a los vecinos de la zona del potencial peligro.