Martes 25 de Febrero de 2020
Un adolescente de 16 años confesó ayer haber participado en la violación de una mujer y en el crimen de su hijo de cuatro años en la localidad santacruceña de Puerto Deseado y aportó datos que permitieron hallar el teléfono celular que le habían robado a la víctima, tras lo cual quedó imputado en el hecho y será trasladado a centro de contención de niños y adolescentes de la ciudad de Río Gallegos, informaron fuentes de la investigación.
Se trata del mismo adolescente que ya había sido demorado horas después del hecho y luego liberado por el juez de la causa, Oldemar Villa, y en las últimas horas pidió declarar tras ser asesorado por un defensor de Menores y confesó haber participado en el hecho, aunque afirmó que fue “obligado” por Omar Alvarado, de 24 años, el otro joven detenido en el marco de la investigación.
Tras su declaración, el juez ordenó una inspección en una escollera ubicada a unos dos kilómetros de playa Cavendish, donde el jueves fue violada la mujer y asesinado su hijo, y donde personal de la Policía de Santa Cruz encontró el teléfono celular de la víctima. Según las fuentes, el teléfono se hallaba escondido entre las rocas y había sido dejado allí por el adolescente horas después del hecho.
“El joven contó al juez que había dejado el teléfono en ese lugar y que horas después lo quiso ir a buscar para cambiarlo de lugar, pero no lo encontró”, dijo un investigador, quien además aclaró que hay cámaras de seguridad en esa zona donde quedó filmado cuando fue a la escollera.
Además, el adolescente relató al juez que, tras el hecho, se deshizo del buzo que llevaba puesto porque había quedado manchado con sangre y marcó el lugar donde presuntamente lo arrojó, pero los investigadores intentaron hallarlo con resultado negativo.
En tanto, por la tarde la mujer abusada identificó en una rueda de reconocimiento al adolescente como la segunda persona que participó del ataque y que se llevó a su hijo, que finalmente apareció asesinado a golpes.
Tras esa medida, el ministro de Seguridad de la provincia, Lisandro de la Torre, aseguró que “a nivel policial el caso está esclarecido y los dos sospechosos puestos a disposición de la Justicia”.
El funcionario agregó que el adolescente que confesó ayer el hecho fue trasladado ayer a la tarde a la ciudad de Río Gallegos para ser alojado en un centro de detención juvenil, a disposición del área de Minoridad. Por el hecho, ya se hallaba detenido desde la noche del sábado un joven identificado como Omar Alvarado, de 24 años, por orden del juez Villa, quien lo acusó de los delitos de “rapto, robo, abuso sexual con acceso carnal, tentativa de femicidio (en el caso de la mujer) y homicidio (en el caso del niño de cuatro años)”.
Por su parte, la hermana de Alvarado denunció ayer que éste intentó asesinar a su hijo en enero último en la misma cueva donde abusó de la mujer el pasado jueves. “Mi hermano (Omar Alvarado) quiso matar a mi hijo en la misma cueva hace aproximadamente un mes y medio”, afirmó la mujer, llamada Rosalía, en diálogo con la radio FM Desire 101.7.
La mujer dijo que su hermano intentó matar a su hijo de 21 años a golpes en la cabeza provocados con una piedra, de la misma manera que fue asesinado el niño de 4 años el jueves último en una playa de Puerto Deseado. “Lo golpeó con una piedra y mientras le pegaba le gritaba ’te maté, te maté’”, aseguró.
Rosalía advirtió que fue ella misma quien ahora volvió a denunciar a su hermano cuando se enteró de que una mujer había sido violada y su hijo de 4 años asesinado. “Cuando fui a hacer la denuncia -de la agresión a su hijo- y a pedir ayuda no me hicieron caso y me dieron la espalda”, resaltó. La mujer señaló que se encontraba de viaje cuando se enteró de lo sucedido en Puerto Deseado y que identificó a su hermano luego de ver el identikit confeccionado por testigos del hecho. En su relato, Rosalía expresó que el sábado, cuando regresó a su hogar, le preguntó a su cuñada dónde estaban sus perros y ella le contestó que se los había llevado Omar, su hermano.
Al regresar uno de los perros, la mujer observó que el animal estaba ensangrentado. “Mi corazón dijo que era él”, indicó la mujer en relación al acusado del crimen del niño y la violación de su madre. “Nunca pensé en encubrirlo. Hice lo que tenía que hacer”, dijo la mujer, tras lo cual agregó: “Gracias a mi esto no quedó impune porque -el niño asesinado- podría haber sido mi nieto”.