Triste sino de una promesa hecha a la Virgen de Luján
Juan Carlos González de 42 años, viajaba en el piso inferior, en el asiento posterior al que estaba su hermana Alejandra, de 30 años y los tres hijos de ella, quienes fallecieron en el choque. "En el momento del accidente estaba dormido. Sentí un fuerte impacto que me quebró la nariz. Después empecé a llamar a mi hermana y no me contestó. Rompí el vidrio con algo que encontré y pude salir del micro. Después rompí el vidrio del lugar donde estaba mi hermana pero no la pude sacar porque estaba apretada".

Domingo 13 de Julio de 2008

Juan Carlos González de 42 años, viajaba en el piso inferior, en el asiento posterior al que estaba su hermana Alejandra, de 30 años y los tres hijos de ella, quienes fallecieron en el choque. "En el momento del accidente estaba dormido. Sentí un fuerte impacto que me quebró la nariz. Después empecé a llamar a mi hermana y no me contestó. Rompí el vidrio con algo que encontré y pude salir del micro. Después rompí el vidrio del lugar donde estaba mi hermana pero no la pude sacar porque estaba apretada".

"Más tarde llegaron los bomberos y la sacaron. Ahora está internada en Rafaela en estado grave. A los tres pequeños los sacaron y directamente los pusieron dentro de unas bolsas, estaban muertos".

González dijo que habían emprendido el viaje con destino a Luján. "Mi hermana había hecho a la Virgen la promesa de llevar a los mellizos —dos varones de 2 años— si su parto salía bien y los niños tenían salud. Había dicho que lo haría cuando los niños tuvieran edad suficiente para soportar el viaje".

"Mire cómo nos fue", reflexionó el hombre entre llantos: "Murieron los tres, porque su hermanita de 5 años también se fue con ellos".