Tres muertos por los temporales, miles de evacuados y clima de tensión
Dos víctimas fatales se registraron en Chaco y una en Corrientes. En la primera de las provincias los pobladores realizaron un corte total de la ruta nacional 11  en reclamo de ayuda social.

Miércoles 25 de Noviembre de 2009

El temporal que se abatió ayer  sobre Resistencia y sus alrededores había dejado hasta hoy como saldo  dos adolescentes fallecidos y más de 3.000 personas evacuadas, a  la vez que continuaban los piquetes de los damnificados en reclamo  de ayuda al gobierno provincial, que admitió las dificultades  para asistir a tantos afectados.

La Policía del Chaco informó hoy que los muertos a causa del  temporal eran dos personas, ya que al chico sobre cuyo  fallecimiento en Resistencia se informó ayer se sumó otro adolescente que  murió tras sumergirse en un desagüe en el Paraje Maipú.

Voceros policiales precisaron que en horas de la tarde de ayer  falleció un joven de 14 años, identificado como Andrés Lencina,  mientras se bañaba junto a un grupo de amigos en un desagüe del  Paraje Maipú, próximo a la localidad de La Leonesa.

Previamente se supo de la muerte de Benjamín Gauna, de 16  años, quien también falleció ahogado cuando se arrojó junto a unos  amigos al canal de la Soberanía Nacional, en Resistencia.

Lencina desapareció de la superficie del agua y luego la  policía halló su cadáver, a diferencia de lo que ocurrió con Gauna.

De acuerdo con la Policía del Chaco, este adolescente se  habría arrojado al desagüe que desemboca en el río Paraná a la altura  de la calle Lisandro de La Torre y avenida Soberanía Nacional en  horas de la mañana y fue visto cuando era arrastrado por la fuerte  correntada, pero se cuerpo no había sido hallado.

En tanto, en la ciudad correntina de Goya, la pared de una casa de material se derrumbó y mató a una nena de siete años que se encontraba en el lugar en compañía de su madre y una hermana, de 12 años, según confirmó el titular de Defensa Civil, Jorge Zonschain, al canal de noticias TN.

Por otra parte, fuentes gubernamentales informaron que hasta  esta mañana eran 3.312 las personas evacuadas en la ciudad de  Resistencia, asistidas desde ayer en centros de evacuación dispuestos  en 23 escuelas de la capital chaqueña.

Sin embargo, la asistencia brindada por la Sala de Situación  de Emergencia Hídrica del Gobierno del Chaco resultaba insuficiente  ante la magnitud del fenómeno climático, por lo que  vecinos  encabezaban desde ayer piquetes en distintos puntos de Resistencia y  alrededores.

Pasadas las 10 de hoy, un grupo de vecinos realizó un corte  total del tránsito sobre la ruta nacional 11, en cercanías al  Aeropuerto Internacional de Resistencia, en reclamo de mayor asistencia  oficial, ya que, dijeron, “sólo llegaron 40 colchones para más de  300 personas”.

En paralelo, en la ciudad de Barranqueras, próxima a la  capital, se realizaban dos piquetes más: uno que se mantenía desde la  tarde de ayer en la intersección de avenida Castelli y calle 25, en  reclamo de comida y colchones para las familias afectadas del  barrio La Rubita, y otro en la rotonda de Villa Monona, que une a esta  ciudad con Resistencia.

En este contexto, la ministra de Desarrollo Social provincial,  Beatriz Bogado, admitió que por el momento “se prioriza la  evacuación antes que la asistencia” y también reconoció que la atención  a las personas afectadas era problemática, debido a que “se  requiere de una estructura mucho mayor a la desplegada”.

Por su parte, el Ministerio de Educación del Chaco resolvió  que al igual que ayer, hoy tampoco se dictarán clases en todos los  niveles de las ciudades de Resistencia y Fontana, mientras en  Barranqueras no había actividad en las escuelas utilizadas por los  evacuados.

A primera hora de esta mañana el gobernador Jorge Capitanich  realizó un sobrevuelo por las zonas afectadas en Resistencia,  Fontana y Puerto Tirol.

No obstante, las autoridades admitieron que el panorama seguía  siendo delicado debido a que el escurrimiento de las aguas era  mucho más lento de lo habitual como consecuencia de la humedad del  suelo y sobre todo porque el río Negro estaba prácticamente  saturado, debido al gran caudal del agua recibido en los últimos días.