Domingo 16 de Diciembre de 2007
Un aviador y un pasajero y su hijo de 17 años murieron ayer carbonizados tras caer una avioneta detrás del parque industrial de la ciudad bonaerense de Mar del Plata, cuando regresaban al aeroclub de la localidad de Batán, según precisaron fuentes policiales y de la Fuerza Aérea.
Los voceros dijeron que el accidente ocurrió pasadas las 17.30 en un campo situado a la vera del kilómetro 9 de la ruta 88, a unos 1.500 metros del aeródromo local y en cercanías del penal de Batán.
Dos de los fallecidos fueron identificados como Guillermo Ibarra, secretario del aeroclub de Batán, y Néstor Morello, piloto y propietario del siniestrado Cessna 172 con matrícula LV-GRM, y de cuatro plazas.
El Cessna 172 es uno de los más exitosos aviones civiles de los últimos años.
En el accidente falleció también el hijo de Ibarra, un adolescente de 17 años quien había arribado a Buenos Aires en las últimas horas proveniente de Santa Fe "para hacer su primer viaje con su padre en este tipo de avión", según explicó un socio del aeroclub marplatense.
Dos dotaciones de bomberos arribaron al lugar poco después de la caída de la avioneta pero nada pudieron hacer por los ocupantes del avión tras apagar las llamas que consumieron la aeronave. Los efectivos precintaron la zona a la espera del arribo de miembros de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil con el fin de resguardar los posibles indicios que lleven a las causas de la tragedia. l (DyN)