Trasladan embarcación del siglo XVII hallada en Puerto Madero
El operativo comenzó a las 8 en las avenidas Rosario Vera  Peñaloza y Juana Manso y cerca de las 10 el casco del barco, que  estaba protegido en un foso por una estructura metálica, fue  enganchado por una grúa y depositado en un camión que lo trasladó  hasta Pedro de Mendoza al 3000.

Sábado 17 de Abril de 2010

La embarcación española  del siglo XVIII hallada en Puerto Madero a fines de 2008 fue trasladada hoy hacia su ubicación definitiva en la Barraca Peña,  en el barrio porteño de La Boca.

El operativo comenzó a las 8 en las avenidas Rosario Vera  Peñaloza y Juana Manso y cerca de las 10 el casco del barco, que  estaba protegido en un foso por una estructura metálica, fue  enganchado por una grúa y depositado en un camión que lo trasladó  hasta Pedro de Mendoza al 3000.

El traslado se realizó a una velocidad que no superó los 20  kilómetros por hora, debido a las precarias condiciones de la  embarcación que estuvo sepultada durante tres siglos y demandó  seis horas.

La arqueóloga Mónica Valentini explicó a Télam que la  embarcación “será enterrada en la Barraca Peña para que se pueda  conservar la madera”.

Valentini destacó que “se decidió enterrar el barco siguiendo  los parámetros recomendados por la Unesco, para la conservación  del material de 1700 que de otra manera se desintegraría”.

Una vez alojado en el enterramiento, se colocarán sensores de  monitoreo cerca de las piezas de madera que permitirán medir la  humedad relativa y la temperatura.

El monitoreo brindará información sobre cómo se producen los  cambios, y en el caso de detectar posibles peligros se podrán  generar las soluciones, lo que se hará con elementos donados por  el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes  Culturales.

Valentini explicó que “por las características de la  embarcación es de origen español, lo que no significa que haya  sido de bandera española y se encontraron cargas y objetos, que  fueron remitidos a un laboratorio para someterlos a un proceso de  conservación”.

La embarcación fue encontrada el 29 de diciembre de 2008  mientras se realizaba una excavación para construir el complejo de  edificio Zencity, en Puerto Madero.

A partir del descubrimiento de la embarcación, arqueólogos y  expertos en otras disciplinas afines del Ministerio de Cultura  porteños encabezados por el especialista Marcelo Weissel, el  arquitecto Javier García Cano y Valentini comenzaron a realizar  tareas de investigación y preservación.

La excavación arqueológica de los restos del naufragio se  realizó entre enero y marzo del año pasado y las piezas rescatadas  se trasladaron al laboratorio de arqueología urbana de la Ciudad  de Buenos Aires, ubicado en Moreno y Alsina.

Cano explicó que “el barco tenía cuatro cañones y era un  mercante del siglo XVII y no un galeón como lo denominaron algunas  publicaciones en un principio”.

Indicó que “tiene una eslora de alrededor de 28 metros y  presenta un golpe en la quilla”, lo que abona la teoría de que  sufrió un accidente por el cual encalló.

Hacia fines del siglo XVII en la época en que habría encallado  la embarcación vivían en Buenos Aires unas 40 mil personas que  asistieron a un período de gran crecimiento dado por el comercio y  la creación del virreinato.

El secretario de Cultura porteño, Hernán Lombardi, adelantó  que “los restos y objetos hallados podrán ser vistos por internet”  y estimó que “en nueve meses podrán exponerse al público”.

Destacó que “es el hallazgo arqueológico más importante de la  ciudad, que permite recrear una época de la ciudad y  sumar más  elementos a su historia”.

El traslado de los restos del barco fue seguido por el jefe de  Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, e integrantes de  Patrimonio Cultural de la ciudad. (Télam)