Miércoles 03 de Junio de 2009
El fiscal federal Darío Illanez, que investiga la muerte del ex obispo riojano Enrique Angelelli, aseguró ayer que la causa continuará caratulada como "homicidio" y avanzará "sin descartar ninguna hipótesis", a la vez que confirmó que la autopsia practicada recientemente descartó que los restos presentaran "golpes o disparos aplicados por terceros".
Illanez recibió ayer los resultados de la autopsia realizada hace un mes por peritos federales y del Obispado sobre los restos de quien fuera obispo de La Rioja, cuya muerte se produjo el 4 de agosto de 1976, tras volcar su vehículo en la ruta nacional 38, en lo que se supone fue un accidente provocado.
El obispo murió por "la expulsión del cuerpo, al momento del accidente, y la consecuente colisión contra el asfalto. Es la causa más probable del traumatismo de cráneo, que provocó múltiples hemorragias en el cerebro de monseñor Angelelli".
La causa seguirá su curso y "no se descarta ninguna hipótesis. El peritaje sirvió a para continuar con la investigación y significa una prueba más en el proceso", que se centrará en investigar si el accidente fue provocado, destacó.
Juicio y castigo."En 1986 el juez Aldo Morales dio por probado el asesinato «fríamente premeditado y esperado por la víctima»", dijo ayer Luis "Vitín" Baronetto, querellante en la causa, vocero del obispo Angelelli y secretario de Derechos Humanos de Córdoba.
"Es necesario que exista una mayor precisión en cuanto a cómo fue asesinado Angelelli. El responsable y autor ideológico del crimen es el represor Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del Ejército en Córdoba durante la dictadura", afirmó a La Capital.