Miércoles 29 de Octubre de 2014
David Rider, de 29 años, y John Gibson, de 28, son dos sacerdotes estadounidenses que se transformaron en las nuevas estrellas de Youtube. Gracias a sus dotes como bailarines, los religiosos arrasaron en el portal con un video en el que se mueven sin cesar y con un destreza propia de bailarines profesiones.
Con más de un millón doscientas mil visitas, la grabación se convirtió en un fenómeno viral en la red.
Según publica el periódico La Vanguardia de Barcelona, en el video los dos curas, que son oriundos de Nueva York y Milwaukee se enfrentan en un duelo frenético, como los que protagonizan algunos jóvenes americanos en el metro a ritmo de hip-hop.
Pero, en lugar de break dance, estos dos religiosos bailan claqué. Y en vez de en el metro de Nueva York, muestran su talento en el Colegio Norteamericano del Vaticano, un seminario estadounidense de élite.
El primero en subirse al escenario es Rider, que realiza una rutina de claqué con un cuadro del papa Francisco a sus espaldas. La multitud, en la que se ve algún obispo, lo vitorea y aplaude. Entonces Gibson se anima y sube junto a su compañero.
En lugar de claqué, empieza a interpretar danzas irlandesas. Los gritos y palmas de los espectadores cada vez son más fuertes. El papa Francisco lo "mira" todo desde la retaguardia. Cuando la actuación acaba, el público se pone en pie y aplaude con fuerza.
La periodista Joan Lewis lo grabó todo y colgó el video en YouTube, según explica la agencia de noticias AP. El éxito cosechado en internet recuerda al de sor Cristina, que arrasó con su interpretación de la canción No one, de Alicia Keys. Después de ganar el concurso de talentos italiano, la monja grabó un disco en el que versiona, entre otros, el tema Like a Virgin de Madonna. Sor Cristina le dio un aire jazz a la canción, que entona con su característica cálida voz. El dinero recaudado lo destinará a ayudar a los necesitados.
La habilidad para la danza de Rider y Gibson ha sembrado, no obstante, la discordia. Algunos internautas los han acusado de ser "irrespetuosos" por bailar ante un cuadro del Papa. Ante las críticas, Rider se ha defendido así: "Refirámosles a la Biblia, donde el Señor nos dice que vivamos con alegría". Eso, alegría, es precisamente lo que desprenden estos dos jóvenes sacerdotes.