Tragedia de Sol: anulan sobreseimiento de directivos y piden llamarlos a indagatoria
La causa había sido declarada prescripta pero ahora Casación ordenó investigar a los antiguos presidente y vice de la línea aérea. El accidente de 2011 dejó 22 víctimas fatales

Viernes 10 de Marzo de 2023

El 18 de mayo de 2011, un avión de la empresa Sol despegó de Neuquén hacia Comodoro Rivadavia con 22 ocupantes a bordo pero nunca llegó a destino. Cayó cerca de las localidades de Los Menucos y Prahuaniyeu, en Río Negro. Todos los pasajeros y tripulantes murieron.

Los directivos de la empresa vuelven a estar bajo la lupa de la Justicia luego de que, este lunes, la Cámara Federal de Casación anulara un sobreseimiento y pidiera a los fiscales llamar de manera urgente a los imputados. Esta situación renueva la esperanza de los familiares de las víctimas de encontrar algo de justicia.

La sentencia de Casación anuló la resolución del Juzgado Federal de Bariloche que había declarado la prescripción de la acción penal. Decisión ratificada, a su vez, por la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca. Eso permitió el sobreseimiento de tres directivos de la compañía Horacio Angeli (63), Danilo Pojmaevich (60) y Juan Nyffenegger (falleció a los 68 años). Justo cinco días antes de la tragedia, se inscribió la conformación del directorio: Angeli era el presidente y Pojmaevich, el vice.

Los jueces Mariano Borinsky y Carlos Gemignani ordenaron que "con la urgencia que el caso requiere" se vuelva a resolver la causa. Por otra parte, resaltó que la Justicia de Bariloche jamás impulsó durante once años el expediente pese a que es un proceso de oficio.

"Los únicos que impulsaron la causa fueron los querellantes. Por eso, Casación les llamó la atención a los jueces que sobreseyeron", explicaron al diario Clarín Romina Barreto y Débora Ferrari, abogadas de las familias del piloto Juan Raffo (45) y del pasajero Juan Manuel Ruiz (29). Plantearon: "Ahora el juzgado debería imputar y citar a declaración indagatoria a los directivos antes de mayo de este año para que no prescriba la causa. Porque la indagatoria interrumpe el plazo de prescripción y ahí volvemos a contar los 12 años para que prescriba".

Casación dispuso además que se les impute una calificación legal más grave, que prevé una pena de 8 a 25 años de prisión (art. 190, tercer párrafo Código Penal) a los que ejecuten cualquier acto que ponga en peligro la seguridad de una aeronave. Antes los empresarios eran acusados de "estrago culposo agravado" que tiene una pena máxima de 5 años (art. 189 Código Penal).

El Juzgado Federal de Bariloche, a cargo del juez subrogante Gustavo Villanueva, tiene que retomar el caso. Su predecesor, también subrogante, Gustavo Zapata fue el que sobreseyó a los acusados. Siguió la misma línea que el anterior juez, Leónidas Moldes, que a un año de la tragedia, había decretado la falta de mérito para los directivos.

Las abogadas Barreto y Ferrari solicitaron este martes ante el juzgado federal de Bariloche la imputación y citación a indagatoria de forma urgente a Angeli y Pojmaevich. A lo largo de esta década, desde que pasó la tragedia, fueron muy pocos los familiares de las víctimas que se presentaron para ser querellantes. Hasta que finalmente quedaron solo Bastit y el papá de Juan Manuel, Juan Carlos Ortiz.

El 18 de mayo de 2011, el piloto Juan Raffo y su copiloto Adriano Bolatti partieron desde la ciudad de Córdoba en el avión Saab 340 matrícula LV-CEJ con nueve pasajeros a bordo. Hicieron una escala en Mendoza y luego arribaron al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Neuquén.

La tripulación no pudo averiguar sobre las condiciones climáticas de la ruta hacia su próximo destino, Comodoro Rivadavia, porque la oficina del Servicio Meteorológico en esa ciudad funcionaba de 9 a 16. Eso es lo que da cuenta el informe de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC). El último parte era el de las 15, con lo cual estaba desactualizado. Sin embargo, el piloto le preguntó al comandante Hugo Rodríguez -quien venía de pilotear un vuelo reciente desde Comodoro- sobre el estado de la ruta. Le dijo que “estaba buena, normal”. Aunque la azafata de ese vuelo declaró que habían tenido turbulencias por engelamiento y graves inconvenientes para arribar bien.

El avión despegó con el objetivo de aterrizar en Comodoro Rivadavia a las 21.58 pero a las 20.50 se emitió una alarma en la que se declaraba el estado de emergencia. La aeronave perdió el control por una "formación severa de hielo" en las alas, es decir, "engelamiento". Los tripulantes intentaron pedir ayuda a las torres de control de Ezeiza y Comodoro Rivadavia, pero no pudieron ya que el avión no tenía un equipo de comunicación de alta frecuencia (VHF). Menos de media hora más tarde se estrellaron en el paraje Prahuaniyeu, en Río Negro.

Los abogados de las familias de las víctimas aseguran que otro hubiese sido el desenlace si el piloto hubiera podido recibir instrucciones a las torres sobre qué hacer o hacia dónde ir. Sostienen que no estaba capacitado para hacer las maniobras de recuperación de la avión en situaciones de engelamiento en una zona que se congela normalmente. En ese marco, consideran que los directivos no son los únicos responsables por lo qué pasó, sino también la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil).