Jueves 23 de Diciembre de 2021
A más de 24 años de distancia, el peor accidente de la aviación argentina recibió una sentencia. La caída del avión DC-9 de la aerolínea Austral en Fray Bentos, Uruguay, en la que murieron 74 personas, tuvo este jueves su fallo judicial: la Justicia absolvió a los 33 acusados, juzgados por ”estrago doloso”. El juicio había comenzado en marzo de 2019. Los familiares tildaron la sentencia de “una farsa” y “un regalo de jueces magos”, y adelantaron que apelarán ante la Casación.
En una audiencia realizada por Zoom, el tribunal resolvió absolver a todos los imputados, luego de que la fiscalía determinara no acusarlos. La decisión de absolver a ex directivos de la empresa y a ex funcionarios de la Fuerza Aérea fue tomada por el Tribunal Oral Federal (TOF) Nº 5, integrado por los jueces José Martínez Sobrino, Adriana Palloti y Daniel Obligado. Los fundamentos se conocerán en marzo próximo, pero fue clave que la fiscalía pidiera la absolución de todos los acusados.
La caída del avión DC9-32, conocida como “la tragedia de Austral”, ocurrió el 10 de octubre de 1997. La aeronave había despegado del aeropuerto de Posadas, Misiones, y tenía como destino el aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires.
El dictamen del fiscal
Hace tres meses, en su alegato, el fiscal Juan Patricio García Elorrio consideró que no había pruebas suficientes para inculpar a los acusados. El representante del Ministerio Público consideró que ante la insuficiencia de elementos de cargo debía primar el principio de “beneficio de la duda”, que indica fallar a favor del imputado por falta de pruebas contundentes. Postuló la absolución de todos los acusados porque las pruebas recogidas en la instrucción y en el debate oral “no tienen el grado de consistencia requerido para que caiga el principio de inocencia”, argumentó García Elorrio.
García Elorrio consideró que no podía tomarse como prueba válida el informe final de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación Civil de la República Oriental del Uruguay (Ciada), que determinó como una de las causas de la tragedia aérea la condición de congelamiento de los tubos pitot, que son sensores de la velocidad del McDonnell Douglas DC9-32 de Austral, que produjeron lecturas erróneas en los velocímetros y llevaron a los pilotos, en medio de una tormenta, a tomar decisiones desacertadas que derivaron en el desastre aéreo.
García Elorrio tomó como válidas las conclusiones de un peritaje ordenado por el tribunal, en el que la mayoría de los peritos consideró que eran válidas las observaciones que la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil de la República Argentina (Jiacc) había hecho al informe final uruguayo, para sustentar la postura de que la tragedia se debía, exclusivamente, a los errores cometidos por los pilotos.
La audiencia donde el juez Martínez Sobrino leyó el veredicto, como la gran parte del debate, se realizó de forma virtual por medio de Zoom y fue transmitida por el canal de Youtube del Poder Judicial de la Nación (PJN).
El único imputado para que el Ministerio Público había solicitado una condena, Danilo Wenk, falleció hace pocos días. Era un exfuncionario de la desaparecida Dirección Nacional de Aeronavegación. El fiscal consideró que había falseado un documento para justificar el desvío de las normas vigentes que permitió a la aerolínea (entonces, en concesión al Instituto Nacional de Industria de España) operar el avión sin una alarma que era de uso obligatorio. Había pedido la pena de tres años de prisión en suspenso. El fiscal García Elorrio lo había acusado por “falsedad ideológica”. Danilo Wenk era director de Certificación Aeronáutica de la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad (DNA).
“Tengo que decir esta fue la última causa que presido. Me he jubilado el año pasado. Ingresé en el PJN en 1968. Desde año 1993 hasta ahora en el fuero federal. No puedo dejar de señalar el agradecimiento a todas las partes que intervinieron. Todos colaboraron y pusieron su empeño para que este juicio avanzara. La novedosa temática, una tragedia aérea con tantas víctimas, nos obligó a tener un plus de dedicación y de concentración porque teníamos que juzgar las responsabilidades de los imputados en un hecho tan terrible”, sostuvo Martínez Sobrino antes de leer el veredicto.
Un audio escalofriante
En la audiencia celebrada el 28 de agosto de 2019, se transmitió el audio de las conversaciones de los pilotos del vuelo AU 2553 de Austral. De los 18 minutos de la grabación, en los últimos comienza a configurarse el desastre que se avecinaba. Piloto y copiloto, Jorge Cécere y Horacio Núñez, advierten serios problemas en las mediciones del instrumental mientras atravesaban una tormenta peligrosa, a la altura de Entre Ríos, en el trayecto hacia Aeroparque.
Imposibilitados de guiarse de modo visual a través de la tormenta, con indicaciones de instrumental erráticas que les indicaban una pérdida de velocidad, intentan comunicarse con el control del Aeropuerto de Ezeiza para pedir permiso para el descenso. A partir del minuto 17.06, el tono de voz del comandante, Jorge Cécere, denota la gravedad de la situación: “¡Por favor, autoríceme ya el descenso!”, ruega en voz alta.
A partir de entonces los tripulantes del avión se dan cuenta de la inminente tragedia. 24 segundos más tarde se escucha a Cécere que grita “!No, no, carajo! ¡Nos matamos, la puta que lo parió! ¡Nos matamos, la concha de la lora!”, en un tono que dejó helados a los presentes en la sala de audiencias de los tribunales federales de Comodoro Py.
“Nunca había escuchado este audio. Fue terrible, sobre todo la parte final. Me vino a la cabeza todo lo que pudieron haber sentido todos arriba del avión”, había dicho entonces Silvina Rumachella, abogada de la querella y hermana de una de las víctimas, la auxiliar de a bordo Bibiana Rumachella.
La querella de los familiares había pedido el pasado 2 de septiembre penas de entre 12 y 25 años de prisión para 24 de los 35 acusados. El pedido fue realizado por abogados Norberto Caputo y Silvina Rumachella, representantes de los familiares y víctimas que viajaban en el avión. Los pedidos de condena fueron por el delito “de estrago doloso, agravado por la muerte de 74 personas, por conocimientos especiales de los acusados, los antecedentes y la violación de normas” en calidad de coautores. Los 33 acusados que ayer resultaron absueltos por el Tribunal Oral Federal Nº5 de Capital Federal. Los familiares hablaron de “farsa” y adelantaron que apelarán ante la Casación. Tildaron el fallo como “un regalo de jueces magos, que adelantaron la fecha de Reyes y obsequiaron absoluciones”.