"Total rechazo" de la Iglesia al fallo de la Corte sobre la tenencia de marihuana
“Puede leerse como que todo está bien y ese es un  mensaje contradictorio, perjudicial. No podemos decir, o que se  interprete, que drogarse está bien”, advirtió el obispo Jorge Lozano,  responsable de la Comisión Nacional para la Pastoral de las  Adicciones.

Martes 25 de Agosto de 2009

La Iglesia expresó hoy su “total  rechazo” al fallo de la Corte Suprema que resolvió que la tenencia  de estupefacientes para consumo personal y privado no debe ser  sancionada penalmente, al reiterar que hay que evitar lo que facilite el acceso y consumo por parte de los jóvenes

“El fallo puede leerse como que 'todo está bien' y ese es un  mensaje contradictorio, perjudicial. No podemos decir, o que se  interprete, que drogarse está bien”, advirtió el obispo Jorge Lozano,  responsable de la Comisión Nacional para la Pastoral de las  Adicciones.

El prelado opinó que “todo lo que pueda acercar o facilitar el  consumo de la droga en los jóvenes es pernicioso, porque hace  daño, acerca a la muerte, limita la vida y cuanto más lejos, mejor”.

Lozano aseguró que “en el ideario social todo lo que es legal  está bien, pero implica acercar un límite que después es cada vez  más difícil dominar o controlar”.

Tras reconocer que la problemática de las adicciones es “muy  compleja”, opinó que esta cuestión “no se resuelve con una decisión  de la Corte o con un marco legal”, y reclamó una “política de  Estado integral que incluya tanto lo educativo, laboral, sanitario y  preventivo, para entre todos apuntar a las causas del problema”.

Ayer, en vísperas de una acordada del máximo tribunal, Lozano  aclaró, en declaraciones a DyN, que la posición de la Iglesia no  implica “criminalizar” al adicto.

“Para nosotros el adicto es un enfermo, no un criminal, y como  tal no tiene que estar en la cárcel sino en el centro de salud,  para ser atendido y contenido”, precisó.
Desde que comenzó a circular la versión de que la Corte  Suprema podía emitir un fallo despenalizador los obispos expresaron su  rechazo a la sentencia. Sin embargo, fueron los sacerdotes que  trabajan en las villas de emergencias quienes instalaron el debate  sobre las consecuencias de esta problemática.

El pasado 3 de abril, presentaron un documento advirtiendo que  en estos asentamientos urbanos el consumo “está despenalizado de  hecho”, sin que las autoridades hagan nada por estos adolescentes  y jóvenes que tienen “veneno en sus manos”.