Top Five: Los cinco errores por los que, aunque te matés entrenando, no bajás de peso
Verse delgado en pocas semanas es algo que por mucho que entrene no sucede. Más allá de las frustraciones, no hay soluciones mágicas para adelgazar.
Miércoles 10 de Diciembre de 2014
En septiembre los gimnasios se llenan de gente que quiere ponerse a punto para el verano, adelgazar, verse lindo, flaco y firme. Pero son tantas las expectativas que a los pocos días llega la desilusión, y cada uno arriba a la conclusión de que para que haya resultados, la única forma es la constancia.
Las razones del fracaso:
1. Pagar por adelantado. Pagar no garantiza que el ejercicio sea realizado. Es un engaño eso de los “contratos candado" en los gimnasios, que obligan al desembolso se vaya o no, incluso aunque presente informes médicos. La primera razón es que no se conoce el entrenamiento, la segunda que no es obligado como se realizan las actividades, sino por elección, diversión y gusto.
2. Resultados sorprendentes. Es un error que incluso frena que adelgace, porque genera frustración. "El primero es que el cuerpo necesita tiempo para adaptar los estímulos que le damos con el entrenamiento para que se produzcan mejoras, y el segundo es que al ir con esa mentalidad nos vamos a desmotivar rápido, al no ver los resultados esperados, y querremos abandonar. Los efectos se observan por trimestre -serán significativos- y dependen del nivel de condición física que ya tuviera anteriormente", explico el entrenador Ángel Merchán.
3. Entrenar menos de dos días a la semana. O no ser constantes. De lo que se trata es de ser regulares en la forma de hacer ejercicio. "Recomendamos 30 minutos 3 veces por semana. Se necesitan de 10 a 12 semanas para crear un hábito y, a partir de ahí mantenerlo: esa es la clave del éxito", explicó la profesora Beatriz Suárez. "En mi experiencia, con 2 días a la semana se pueden conseguir resultados, pero lo ideal es llegar a 4 o 5”, agregó Cristian García.
4. Limitarse a las abdominales para lograr una panza plana. No se consigue "una tabla de lavar" por hacer 100 abdominales diarias. “Ejercitar una zona determinada no ayuda a perder grasa de esa zona en concreto, como han demostrado numerosos estudios. Se consigue mejorar el tono general y su fuerza. Afinar el abdomen depende fundamentalmente de la pérdida de grasa, y para ello hay que realizar un entrenamiento enfocado al gasto calórico y combinarlo con una alimentación adecuada que genere un cierto déficit calórico, es decir, gastar más calorías de las que ingerimos”, agrega Ángel Merchán.
5. Burlarse de las pesas. En los procesos de pérdida de peso, además del entrenamiento para quemar calorías y la alimentación adecuada, se requiere de entrenamiento de fuerza. Esto se debe a que la mejora en la masa muscular va a incrementar el metabolismo. De este modo, conseguiremos que el adelgazamiento sea sostenible. “Hacer solo ejercicio aeróbico como cinta, correr, caminar, no nos ayuda a elevar el metabolismo, que es el motor quema grasas del cuerpo. Un entrenamiento completo de fuerza y aeróbico es lo que nos va a permitir una figura armoniosa”, dijo Suárez.
Una más. Bicicleta. Mantener la misma intensidad en la bicicleta durante 40 minutos. Las cintas y bicicletas estáticas pueden ser herramientas perfectas para entrenar. Lo importante es qué hacemos con ellas. El entrenamiento continuo tiene menos efectividad que si se hacen cambios de ritmo o sprints, en relación con la pérdida de grasa. Si lo se busca es moldear, se recomiendan ejercicios de fuerza después del calentamiento, con una clase colectiva tipo zumba o spinning.