"Todo estaba lleno de cadáveres carbonizados"

Jueves 21 de Agosto de 2008

"Los cadáveres destrozados estaban fundidos con ramas, con rocas y con restos del avión", describió uno de los cientos de socorristas que acudieron al lugar donde explotó el avión de Spanair, en el aeropuerto madrileño de Barajas, muriendo 153 personas.

El panorama en el lugar del siniestro era aterrador, con muertos a 100 metros a la redonda.

"Ha sido un desastre", dijo otro rescatista. "El fuselaje no existía. Era todo tierra quemada", aseguró.

En el riachuelo que atraviesa la zona donde se desplomó y terminó incendiándose el avión, submarinistas buscaban restos humanos.

Muchos de los cadáveres "eran sólo pedazos", explicó Carlos, un técnico de Emergencias, que describía una escena "comparable a una guerra".

"Es milagroso que haya habido 19 sobrevivientes", relató un testigo.

"No queda nada que se parezca a un avión, es horroroso, está todo quemado", dijo por su parte un guardia civil.

"El avión estaba todo partido, todo estaba lleno de cuerpos", describió un trabajador del aeropuerto. "No he visto algo así en mi vida", añadió un agente sanitario. Sólo la parte delantera de la aeronave permaneció intacta. Un ala y la cola quedaron separadas del resto.

Corriendo en auxilio. José Antonio y Antonio, padre e hijo, trabajadores del aeropuerto de Barajas, sacaron ayer a unas siete personas heridas del avión accidentado. Explicaron que tras ver el accidente, juntaron mantas y enseres y corrieron hacia el lugar del siniestro.

Pudieron ver niños entre las víctimas, uno vivo y otros dos muertos. "Uno de ellos nos pedía ayuda para salvar a su madre", recordó José Antonio.

El presidente español José Luis Rodríguez Zapatero (quien suspendió sus vacaciones en Doñana), aseguró que la Comisión de Investigación iniciará sus trabajos "inmediatamente" para determinar las causas del accidente y que el gobierno volcará todos sus esfuerzos para auxiliar a los familiares de los fallecidos en el siniestro.l