Miércoles 23 de Marzo de 2011
Fue decisión de la delegación Alto Paraná de la Prefectura Naval, al no conocerse aún los motivos del accidente protagonizado por una embarcación que naufragó frente al salto San Martín. En el accidente, dos ciudadanos norteamericanos murieron y hubo varios heridos
La investigación quedó a cargo del juzgado federal de Eldorado, cuyo titular, José Luis Casals, delegó su intervención en el juez de instrucción de Iguazú, Ricardo Gerometa.
Por su parte, la empresa Jungle Explorer, propietaria del gomón accidentado, difundió un comunicado en el que expresó que en el momento del accidente la nave llevaba a bordo seis pasajeros extranjeros y sus tres tripulantes.
A su vez señaló que los fallecidos murieron tras el choque de la embarcación contra el muro de piedra, uno por asfixia por inmersión y el otro debido a fractura de cráneo y otros golpes recibidos en diversas partes del cuerpo.
Directivos de la empresa informaron además que se harán cargo del envío de los cuerpos de las personas fallecidas a los Estados Unidos.
Heridos de alta. En tanto otro dos de los ocho sobrevivientes del naufragio fueron dados de alta del hospital de la zona donde habían sido asistidos, pero permanecía internado un fotógrafo que acompañaba al grupo de turistas. Entre las personas que fueron dadas de alta se encontraba Robert Eberts, de 26 años, de nacionalidad estadounidense, el esposo de la joven Laura Matejik Ebert, de 28 años, quien falleció ahogada ayer en el accidente. El muchacho sufrió traumatismos en una pierna y se encontraba bajo los efectos de un fuerte shock emocional.
La otra víctima fatal fue Phillip Musgrave, de 70 años, también norteamericano, quien murió a raíz de un traumatismo en la cabeza. Además recibió el alta Angel Trinidad, de 33 años, de nacionalidad argentina, quien formaba parte de la tripulación de la embarcación que zozobró.
En tanto, su compañero de tareas, Mario Alberto Aguirre, de 42 años, dejó ayer alrededor de las 17 el nosocomio "Costa Cavalcanti" de la localidad de Foz de Iguazú, Brasil, adonde fue trasladado por un helicóptero del vecino país.
La única persona que permanecía internada es Leonardo Abba, de 42 años, quien cumplía funciones como fotógrafo al momento del naufragio.