Suman 300 los muertos por un volcán y un sismo en Indonesia
La zona padece la violenta erupción de Merapi, en Java. Un tsunami arrasó islas al oeste de Sumatra

Jueves 28 de Octubre de 2010

Más de 300 personas murieron en Indonesia debido a la violenta erupción del volcán Merapi en la isla de Java, anteayer, y al fuerte sismo en las islas Mentawai (ocurrido 24 horas antes), unos 100 kilómetros más al oeste, que desató un tsunami que destruyó decenas de aldeas.

El volcán que entró en erupción anteayer en Indonesia está activo y podría seguir despidiendo cenizas ardientes como las que mataron ya a 29 personas, advirtieron ayer las autoridades del país. Además otras 34 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad. En la isla siguen desaparecidos varios cientos de personas.

Una fuente de 1.500 metros de altura de cenizas calientes y piedras surgió de repente y desde el cráter hacia a lo alto, en la noche del martes último la noche. Miles de personas fueron alcanzadas por la lluvia de cenizas a pesar de las advertencias de las autoridades.

La erupción cubrió además de ceniza barrios enteros de la localidad de Kinahrejo, a unos cuatro kilómetros del pico del volcán. Más de 18 mil residentes tuvieron que ser desplazados y se encuentran en 12 campamentos instalados por el gobierno a diez kilómetros de la zona de peligro, aunque muchos ya quieren regresar. Un grueso manto de cenizas cubría todo, incluso las vacas muertas.

"Los cuerpos de las víctimas están calcinados hasta un punto en que es difícil reconocerlos", dijo el responsable de un equipo de rescate.

Por otra parte, miles de habitantes se habían negado a abandonar sus casas pese a las advertencias, por lo que se teme que haya más muertos. El Merapi, de 3.000 metros de altura y a 500 kilómetros al sudeste de Yakarta, es sagrado. "Siempre habíamos esperado una señal, que al final no llegó", dijo Sarbini, un campesino de 60 años.

El guardián del volcán. Entre las víctimas se encuentra Mbah Mariyan, de 83 años, considerado el guardián espiritual del volcán, que no quiso dejar su vivienda ante la erupción. Los rescatistas indicaron su cuerpo fue hallado en posición de oración. Junto a él también murió un periodista del portal de noticias Vivanews.com. Su último mensaje fue para la Redacción. "Quiso dejar a Mariyan rezar hasta el final y convencerlo luego de ir al refugio", contó una colega. En su casa se encontraron al menos 15 cadáveres.

La cúpula de lava en el cráter se arqueó peligrosamente hacia arriba. "Allí hay estacionada mucha energía", dijo Surono, jefe de un centro de investigaciones vulcanológicas. "Es difícil prever qué pasará más adelante". En el mejor de los casos, el gas se irá escapando lentamente en las próximas semanas. Sin embargo, los especialistas no descartan otra fuerte erupción con lava y gases venenosos.

Entre tanto, en la cadena de islas de Mentawai, al oeste de Sumatra, continuaba ayer la búsqueda de víctimas y desaparecidos tras el terremoto y el tsunami del lunes.

Por otra parte, a pesar de los rastrillaje, al menos 272 personas murieron y más de 400 seguían desaparecidas ayer,

El terremoto de magnitud 7,2 en la escala de Richter desencadenó un tsunami con olas de más de tres metros. Al menos diez pueblos de las islas quedaron parcialmente destruidos.

Los sobrevivientes se encuentran en refugios, pero su aprovisionamiento sigue siendo un problema, ya que se tarda unas diez horas en alcanzar las islas en bote. Además, las altas olas impiden la llegada de barcos más pequeños, según dijo el gobernador de Sumatra Occidental, Irwan Supriyanto. Tampoco hay aeropuertos con la capacidad necesaria. l (DPA)