Sábado 19 de Junio de 2010
Tres jóvenes profesores de la escuela de Comercio Nº 5009 Nuestra Señora del Rosario de la ciudad de Rosario de la Frontera están sospechados de ser instigadores de los suicidios de ocho chicas adolescentes, según confiaron anoche familiares y alumnos de ese colegio a La Capital, luego de la conmovedora marcha del silencio de más de un millar de personas que recorrió el centro de esta localidad del sur salteño.
“Los profesores son A.Z., de 21 años; R.A., de 18 años, y E.C., de 23 años”, confiaron anoche un grupo de familiares y alumnos, en la plaza Independencia, en sintonía con el juez de Instrucción Mario Dilascio, quien caratuló la causa “NN: instigación al suicidio”.
“Uno de los tres profesores trabaja en la escuela desde hace un año y tiene un carácter muy divertido”, contó un integrante del grupo, bajo estricta reserva de identidad.
“Otro de los profesores a veces iba a la escuela con los brazos tajeados”, agregó otro familiar.
Con respecto a la hipótesis de que algunos mensajes de texto enviados a las víctimas en el marco del juego de la asfixia on line provenían de Jujuy, como informó la directora de la escuela, María Luisa León, un integrante del grupo advirtió que “cualquiera puede comprar un chip de un celular de Jujuy y usarlo aquí tranquilamente”.
“La semana pasada encontraron 200 rosas negras en un cesto de la entrada de la escuela, cuando fueron a abrirla a la mañana”, sorprendió otro miembro del grupo que marchó en demanda de que se esclarezca prontamente los siniestros casos. “Y el viernes siguiente al suicidio de Macarena apareció una lista con 200 nombres en un banco del salón del curso 1º 2ª”, completó otro familiar de los alumnos.
“Uno de los tres profesores estuvo en todos los velorios de las chicas, pero después que saltó todo esto desapareció de la escuela”, abundó un pariente de los estudiantes.
Los tres docentes vivirían en esa ciudad y sólo fueron identificados con las iniciales de sus nombres o apodos y apellidos, dado que se hallan en calidad de sospechosos.
Por su parte, las chicas y chicos de la escuela marcharon anoche junto a sus familiares y amigos por las calles del centro, con velas encendidas y carteles en defensa de proyectos de vida, mientras sonaba en la plaza la canción de Diego Torres “Color esperanza”.
“Yo no sé por qué mi amiga (una de las chicas que se suicidó jugando el juego del ahorcado) se metió en esto. No quiero saber quién fue porque si me entero lo voy a maldecir todos los días de mi vida”, sorprendió anoche una alumna antes de la marcha. l