Jueves 21 de Agosto de 2008
La compañía del avión accidentado ayer en Barajas ha reconocido que hubo una anomalía previa al despegue, un "calentamiento excesivo de un motor", pero ha asegurado que dicho incidente no era impedimento para el despegue.- Además, la aerolínea ha descartado tomar medidas especiales con los aparatos similares. En el siniestro murieron 153 personas.
El subdirector general de Operaciones de Spanair, Javier Mendoza, ha confirmado que el comandante del vuelo JK 5022 retornó la aeronave a la puerta de embarque antes de iniciar la carrera para efectuar el despeque tras detectar e informar del "calentamiento excesivo en una toma de aire", por lo que, una vez aislado el problema, se le autorizó a que volviera a la pista de despegue al no detectar más anomalías. Mendoza ha explicado que el personal de mantenimiento de la compañía trató el fallo de acuerdo con los procedimientos de los manuales del avión, lo "aisló dentro de las condiciones para volar y fue despachado para volar de nuevo".
En rueda de prensa en Madrid, Mendoza ha asegurado que una vez revisada toda la documentación del problema por parte de los técnicos de Spanair tras el siniestro no se ha detectado ninguna "anormalidad" en la resolución tomada por la tripulación y el personal de tierra. "Se ha actuado según los estandares y procedimientos que marcan los manuales del avión", ha recalcado.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, no ha querido hacer especulaciones y ha asegurado, tal y como había hecho el presidente del Gobierno mañana, que la investigación será "exhaustiva" y se sabrá todo.
No habrá revisión especial de los MD-82
En cuanto a los aviones que Spanair tenía previsto retirar de su flota, el subdirector de Operaciones esta mañana de la aerolínea ha detallado que la selección de aeronaves iba a finalizar "esta semana" por lo que no se puede concluír que el avión siniestrado fuese a ser "especialmente elegido". Preguntado Mats Jansson, presidente de SAS, compañía escandinava propietaria de Spanair, por si la compañía procederá a una revisión especial de los MD-82 de Spanair, Jansson indicó que "no existe ninguna razón, tras analizar la documentación de la operación, para tomar esa medida".
Por otra parte, el presidente del comité de empresa de la aerolínea en Palma, Jordi Mauri, ha negado que la tripulación que pilotaba el vuelo de la compañía que tuvo un accidente ayer en Barajas hubiera realizado un exceso de horas de trabajo.
39 identificados, 19 supervivientes
El juez encargado de la investigación ha decretado el traslado al cementerio de la Almudena (Madrid) de un centenar de los muertos aún no identificados, pero a los que ya se les ha hecho pruebas de ADN. Este cementerio madrileño cuenta con los medios necesarios para la conservación de los cadáveres para que la policía científica continúe su trabajo. Del resto de los cadáveres trasladados al pabellón seis de IFEMA, 39 han sido ya identificados, según fuentes de la Consejería de Presidencia e Interior de la Comunidad de Madrid. Aún se podrán identificar otros 30 cuerpos por el procedimiento de la huella dactilar. La identificaciónde todos los cadáveres llevará al menos dos o tres días más, hasta que se realicen los exámenes necesarios de ADN.
El último parte de la Consejería de Sanidad de Madrid sobre el estado de los 19 heridos por el trágico accidente aéreo informa de que cuatro de ellos están muy graves, uno grave y otros cinco que presentaban este pronóstico han "pasado a estables dentro de la gravedad". Otro tiene un pronóstico leve. Tres de los ingresados en los hospitales de Madrid son menores de seis, ocho y 12 años. Uno de los supervivientes, un joven de alrededor de 25 años, moría cerca de las 22.00 de ayer rebajando el número de heridos de 20 a 19. Los Bomberos han localizado este mediodía los dos últimos cuerpos de las víctimas del accidente aéreo. Se trata de un adulto y de un bebé, de los que no se han facilitado más datos.