Sostienen que Napoleón no murió envenenado
Científicos italianos anunciaron que Napoleón Bonaparte no falleció envenenado con arsénico. Los especialistas del Instituto de Física Nuclear formularon sus conclusiones luego de analizar y comparar distintas muestras de cabellos del emperador francés y de sus familiares. Los estudiosos introdujeron en un pequeño reactor nuclear empleado varias mechas de cabellos...

Martes 12 de Febrero de 2008

Científicos italianos anunciaron que Napoleón Bonaparte no falleció envenenado con arsénico. Los especialistas del Instituto de Física Nuclear formularon sus conclusiones luego de analizar y comparar distintas muestras de cabellos del emperador francés y de sus familiares.
  Los estudiosos introdujeron en un pequeño reactor nuclear empleado varias mechas de cabellos, cortadas en diferentes momentos de la vida de Napoleón.
  Así, fueron examinados cabellos de su infancia, de los años pasados en exilio en la isla italiana de Elba y del día de su muerte, en Santa Elena, que se encontraban conservados en museos italianos y franceses.
  Igualmente fueron sometidos a análisis mechas de los cabellos de su primera esposa, Josefina, y de su hijo, Napoleón II, que tuvo con su segunda mujer, María Luisa, hija del emperador de Austria Francisco I.
  Tales exámenes permitieron comparar valores claves. “Los estudios demostraron que el arsénico presente en los cabellos de hace dos siglos es 100 veces más elevado que el que contiene un cabello de ahora”, se indicó.
  “Los cabellos del emperador y sus coetáneos registran un nivel de arsénico alto, que sería considerado tóxico hoy en día, pero que en realidad era igual al descubierto en otras personas que vivieron en esa misma época. Se trataba de un índice habitual”, recalcaron los investigadores.
  “La concentración de esa sustancia no provocó la muerte de Napoleón”, sostienen los físicos del instituto nuclear, cuya sede se encuentra en Milán.
  Para los investigadores Napoleón no fue objeto de “un envenenamiento” sino que “absorbió arsénico habitualmente”.
  Numerosos estudios han sido realizados en los últimos años para explicar la muerte del emperador, ocurrida a los 51 años el 5 de mayo de 1821 en el destierro de Santa Elena, una isla del océano Atlántico.
  Para algunos, el célebre personaje histórico, que gobernó Francia como cónsul de 1799 a 1804 y como emperador de 1804 a 1815, murió por un cáncer en el estómago, mientras que para otros fue envenenado lentamente con arsénico, lo que fue ahora descartado por los físicos italianos.