Sonda de la Nasa culmina su largo viaje a Marte
Si son exitosas las maniobras finales, hoy a la noche la nave se posará en el planeta rojo

Domingo 25 de Mayo de 2008

La Agencia Aeronáutica y Espacial de Estados Unidos (Nasa) espera impaciente: tras casi diez meses y unos 680 millones de kilómetros recorridos en el universo, la sonda de Marte Phoenix emprenderá en la media noche de hoy la peligrosa maniobra de aterrizaje en el planeta rojo.

La cápsula de aterrizaje de la Phoenix tiene como misión buscar rastros de vida en el polo norte marciano.

Sin embargo, antes de que esto ocurra, los nervios de los especialistas de la misión están a flor de piel. "No va a ser ningún paseo", señaló ayer el manager de la Nasa Ed Weiler. "Instalar de forma segura una sonda en Marte es complicado y arriesgado".

El terreno es hostil; sólo cinco de los cerca de una docena de intentos internacionales se han saldado con éxito. Eso sí, todos ellos fueron cosechados por la Nasa.

En el centro de control de la Tierra se cruzan los dedos antes del vuelo de aproximación. El módulo de aterrizaje, de 410 kilogramos, entrará a una velocidad de 20.000 kilómetros por hora en la atmósfera del planeta rojo y después emprenderá una serie de difíciles maniobras, reduciendo la velocidad a menos de 10 kilómetros por hora, para finalmente amartizar de forma suave.

El siguiente escollo llega inmediatamente después. Los expertos temen sobre todo que la cápsula de aterrizaje, de metro y medio de ancho, no pueda desplegar sus redondas alas solares debido a las rocas.

Para evitarlo, la zona de aterrizaje fue fotografiada cuidadosamente desde el universo. Durante la noche del lunes la sonda europea Mars Express, observará la complicada maniobra desde una distancia de 300 kilómetros.

"Si algo falla, al menos queremos aprender de ello", dijo el director de misiones interplanetarias del Centro Europeo de Operaciones Espaciales (Esco), Paolo Ferri.

Si el aterrizaje se desarrolla con éxito, la sonda Phoenix explorará el suelo marciano durante la primavera y el verano del planeta con su brazo robótico de 2,4 metros de longitud.

Si el aterrizaje se desarrolla con éxito, la sonda Phoenix explorará el suelo marciano durante la primavera y el verano del planeta con su brazo robótico de 2,4 metros de longitud.

Para ello cuenta con una cámara de precisión germano-estadounidense montada sobre el brazo, de forma que cuando la pala excavadora de éste se introduzca hasta un metro de profundidad en la superficie del planeta puedan obtenerse fotografías a color de las muestras y los sedimentos a ambos lados del foso.

"La cámara puede con todo", dice el investigador jefe Horst Uwe Keller, del instituto Max-Planck para investigación del sistema solar.

"Es la primera cámara en el universo cuyo foco puede ajustarse a distancia", explicó.

Así, es posible realizar fotografías macro de muestras del suelo con una definición de 50 micrómetros (un cuarto del grosor de un cabello humano), tomar imágenes del entorno e incluso sacar fotografías planas de la superficie del planeta. l (Reuters y AP)