Domingo 06 de Diciembre de 2009
Suman 107 los muertos y 134 los heridos por el incendio generado anteanoche por una demostración pirotécnica que incendió un abarrotado club nocturno en Rusia, provocando una estampida mientras cientos corrían hacia las salidas para escapar del tóxico humo negro.
El espectáculo de fuegos artificiales en la madrugada del sábado terminó en tragedia en el club nocturno Lame Horse (Caballo cojo), en el centro de la ciudad rusa de Perm (distante 1.150 kilómetros al noreste de Moscú), cuando chispas perdidas encendieron las coberturas de mimbre en las murallas y techo del local durante una fiesta de celebración por el octavo aniversario del lugar.
Mientras los asistentes corrían hacia la única puerta del club, una veintena era aplastada y ahogada hasta morir. Los médicos dijeron que muchos de los que fueron hospitalizados se mantenían vivos con respiradores artificiales y que otros tenían quemaduras de más del 60 por ciento del cuerpo.
Algunos de los heridos más serios fueron enviados a Moscú.
Una de las asistentes a la fiesta, identificada como Svetlana, dijo que “todo se estaba incendiando tan rápido como si estuviera hecho de paja, sucedió en segundos (...) no podíamos salir todos, todos empujaban, de todos lados”.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, decretó día de duelo nacional para mañana y exigió un fuerte castigo para los dueños del club nocturno, quienes según dijo, en reiteradas ocasiones ignoraron advertencias de inspectores de que el local era inseguro.
“No tienen cerebro ni conciencia”, dijo Medvedev a ministros en una reunión televisada y reprochó a los dueños del club por no ofrecer su ayuda inmediatamente después del desastre.
Un fotógrafo de Reuters en Perm vio grupos de familiares angustiados y seres queridos de personas presuntamente muertas ingresando a una morgue para reconocer los cuerpos. Otros, algunos llorando o fumando nerviosamente, observaban inexpresivamente los listados de muertos.
Cientos de claveles rojos y velas han sido colocadas en las veredas alrededor del club.
El incendio fue el más mortífero de Rusia en décadas, dijeron funcionarios de emergencia, y el peor en un club nocturno a nivel mundial desde que 194 murieron por el incendio del boliche Cromañón del barrio porteño de Once a fines de 2004.
El hecho ocurrió luego de un ataque con bomba perpetrado el viernes pasado en el que murieron 26 personas y otras 110 resultaron heridas en un tren que viajaba entre Moscú y San Petersburgo, aunque funcionarios rusos reiteraron que lo sucedido en el club nocturno no era otro atentado.
“Este no es un asesinato premeditado, aunque esto no debiera reducir la gravedad del crimen”, afirmó Medvedev en una videoconferencia con ministros que fueron enviados para ocuparse del desastre en Perm.
El ministro del Interior Rashid Nurgaliyev aseguró a Medvedev que no había evidencia de una bomba. Fiscales rusos señalaron que cinco empleados, incluyendo a los fundadores y dueños del club, habían sido detenidos en un caso criminal por sospecha de violar las regulaciones de seguridad y homicidio sin premeditación.
Imágenes de video obtenidas por Reuters muestran a una alegre multitud celebrando el octavo aniversario del club, con un anfitrión anunciando repentinamente: “Damas y caballeros, tenemos un incendio. Abandonen el salón. Hagan una fila (a la salida)”.
La cámara se mueve para mostrar el rápido avance de las llamas por el cielo cubierto de adornos. Muchos asistentes avanzaron lentamente hacia las estrechas salidas, muchos otros seguían fumando y bebiendo.
Poco después, se produjo una estampida debido a que el denso humo llenó rápidamente el salón y la multitud se lanzó al frente, tratando de escapar a través de las estrechas puertas.