Sólo sorpresa y desconcierto
Alejandro Rodríguez Perón, sobrino nieto del tres veces presidente argentino, habló de su "sorpresa" y "desconcierto", pero no dudó en señalar que el robo del expediente que investiga la desaparición de las manos de Juan Domingo Perón responde a motivaciones políticas.

Sábado 12 de Julio de 2008

Alejandro Rodríguez Perón, sobrino nieto del tres veces presidente argentino, habló de su "sorpresa" y "desconcierto", pero no dudó en señalar que el robo del expediente que investiga la desaparición de las manos de Juan Domingo Perón responde a motivaciones políticas.

"Todo es muy sugestivo, llamativo y preocupante. No es para nada menor que sólo se hayan llevado el expediente. De lo que no tengo dudas es de que (el robo) tiene un trasfondo político", afirmó el familiar del presidente al diario La Nación.

Rodríguez Perón evitó precisar a qué tipo de motivaciones se refería pero enumeró una serie de circunstancias que, según él, abonan su teoría de la sospecha política en torno al robo ocurrido el domingo pasado en la casa del juez Baños.

"No puedo atribuir el robo a nada específico. Todavía no hablé con el juez y me falta información, pero estoy seguro de que tiene que ver con una cuestión política".

Dudas. "Es muy sugestivo que (el robo del expediente) haya ocurrido a pocos días de otro aniversario del nacimiento de mi tío (el 8 de julio) y tan cerca de la asunción de (Néstor) Kirchner en el PJ", agregó.

Por otra parte, rechazó sin medias tintas que un posible "descuido" de Baños haya facilitado la desaparición del expediente porque (comentó) "es un hombre muy cuidadoso y responsable".

La tumba fue profanada en junio de 1987 y desconocidos cortaron las manos del cuerpo embalsamado del ex presidente Perón.

Transcurridos 21 años, no hay detenidos ni imputados por el delito.

El primer juez del caso murió en un extraño accidente y su sucesor archivó la causa.

La investigación fue reabierta en 1994 después de hallar en una comisaría una copia del juego de llaves con que se abre el sistema de cerraduras de la bóveda de Perón.

Los restos fueron trasladados durante el gobierno de Kirchner a la residencia de San Vicente.