Domingo 11 de Julio de 2010
Buenos Aires.- Los pobladores de la ciudad santacruceña de El Calafate fueron los únicos del país en disfrutar hoy del eclipse total de sol. Otros habitantes patagónicos vieron el fenómeno un poco más reducido y fue visible en forma mucho más parcial en otros puntos de Argentina.
La perfecta alineación del sol, la luna y la tierra en el espacio -que no verá desde el país hasta 2020- fue visible a lo largo de una angosta franja que abarcó parte del Océano Pacífico, la Isla de Pascua y una pequeña porción del sur de Argentina y Chile, pero en forma total sólo en la villa cordillerana de El Calafate, en el oeste de Santa Cruz, donde el cielo estuvo despejado.
El mal tiempo en algunas regiones y la final del Mundial de Fútbol le quitaron algo de protagonismo al fenómeno, que ocurrió mientras se disputaba el encuentro.
Sobre la región patagónica el eclipse presentó el mayor porcentaje del diámetro solar cubierto por la luna: el 98% en Río Gallegos, el 70% en Neuquén y el 78% en Rawson, afectada hoy por una sudestada.
Aún allí, sólo pudo verse en sitios que tuvieron el horizonte del noroeste completamente limpio, ya que el eclipse total ocurrió durante el ocaso.
Sobre Buenos Aires el momento culminante fue en la puesta del sol, cuando el satélite natural tapó el 42% del diámetro solar con un “mordisco” lunar negro a su izquierda.
Desde la Estación Astronómica Río Grande, en Santa Cruz, José Luis Hormaechea explicó a la prensa que el fenómeno duró “más de una hora”, comenzando en El Chaltén a las 16.44, al igual que en El Calafate, en tanto que en Río Gallegos, la capital de la provincia, lo hizo un minuto después.
En Puerto Deseado el ecplise comenzó a las 16:51 mientras que en San Julián y Piedra Buena fue a las 16:49 y 16:47 respectivamente.
En el resto del país el eclipse fue parcial entre las 17 y 18, a baja altura sobre el horizonte noroeste.
El fenómeno fue modesto en el norte del país: en Salta, la luna cubrió apenas el 26% del diámetro del sol; en San Miguel de Tucumán, el 32%; en Córdoba, el 44%, en Mendoza, el 54% y en Santa Rosa, La Pampa, el 59%.
En Capital Federal, donde la jornada transcurrió con cielo totalmente cubierto y lluvias, el eclipse fue al atardecer y a poca altura sobre el horizonte, por lo que sólo pudo ser notado desde edificios altos y sin obstáculos visuales.
El momento culminante fue la puesta del sol, minutos antes de las 18, cuando la luna tapó el 42% del diámetro solar con un gran “mordisco” lunar negro a su izquierda.
El próximo eclipse solar visible desde Argentina será el 13 de noviembre de 2012, en forma parcial, y recién en 2020 habrá uno total sobre el país.
Aunque cada año hay al menos cuatro eclipses, la alineación perfecta de la estrella del sistema solar, la tierra y su satélite sólo puede verse, con suerte, en una estrecha franja de unos 200 kilómetros de ancho y algunos miles de extensión.
En los eclipses de sol la sombra de la luna recorre la superficie de la tierra en una trayectoria curva, generalmente en dirección oeste-este. Hoy, la sombra alcanzó la zona de El Calafate al atardecer, con el sol muy bajo hacia el noroeste, justo antes del ocaso.
En la Isla de Pascua
Miles de pobladores, turistas y científicos se reunieron hoy en la Isla de Pascua, territorio chileno en el Oceáno Pacífico, uno de los escasos puntos del planeta donde se pudo observar el ecplise total de sol.
“Estamos muy contentos, porque tenemos un día precioso, sólo con un poco de viento. La gente se ha comportado increíble”, dijo Luz Zasso, la alcaldesa de Rapa Nui (como llaman a su tierra los lugareños, que hablan una delicada y dulce lengua), vestida con una camisa roja y acompañada por sus dos hijos.
El comportamiento de los visitantes fue destacado por otras autoridades locales, que cuidan celosamente los “ahu”, antiguas plataformas ceremoniales donde se alzan los “moais”, las enormes estructuras de piedra características de la costa isleña, que sirvieron de mirador para el eclipse.
Esos ancestrales centros de culto indígena prestaron su marco para la observación del fenómeno celeste, que no se vio empañado por el mal tiempo que amenazaba con frustrar la expectativa.
“Como dicen en la isla, acá siempre hay una fuerza que se impone en los grandes eventos. Y en los cuatro minutos (que duró el eclipse) ninguna nube interrumpió el fenómeno”, dijo el diario chileno El Mercurio.
A las 13.25 (hora en Rapa Nui, 16.25 en Argentina) la luna comenzó a interponerse lentamente entre el sol y la tierra ante unas 2.000 personas reunidas en el mirador Tahai, uno de los tres lugares elegidos en la isla para observar el eclipse total de sol. (Télam)