Martes 14 de Febrero de 2023
Hombres armados asaltaron un hospital en el norte de Siria donde recibe atención una niña que nació bajo los escombros de su casa destruida por el terremoto, denunció un directivo, y añadió que los agresores golpearon al director. El terrible episodio es un recordatorio de que Siria está en guerra civil hace 11 años.
El funcionario rechazó noticias en redes sociales según las cuales el ataque fue un intento de secuestrar a la niña, llamada Aya, que en árabe significa “Señal de Alá’’. Aya está en el hospital desde horas después del terremoto del 6 de febrero que estremeció Turquía y Siria. Su madre, padre y cuatro hermanos murieron. La beba es objeto de vigilancia estrecha desde su nacimiento y mucha gente en el mundo ha ofrecido ayudarla.
El funcionario, que habló bajo la condición de anonimato por miedo a las represalias, dijo que el director del hospital sospechaba que un enfermero que tomaba fotos de Aya planeaba secuestrarla, y lo echó. El enfermero regresó horas después con hombres armados, que golpearon al director, dijo el funcionario. La esposa del director está amamantando a Aya, informaron fuentes médicas. Al llegar al hospital, los agresores dijeron a los agentes de policía que custodian a la niña que buscaban castigar al director por despedir a su amigo y no les interesaba Aya, dijo el funcionario. De todas formas, la hipótesis del secuestro podría subsistir: Aya se ha vuelto popular y por lo tanto valiosa.
Varias personas se han presentado para decir falsamente que eran parientes de Aya, por eso la custodia la policía local. Aya podría salir del hospital en las próximas horas o días, según su tío abuelo Saleh al-Badran. Dijo que la tía paterna de la beba, quien dio a luz recientemente y sobrevivió al terremoto, la criará.
Rescatistas en la ciudad siria de Jinderis descubrieron a la niña unas 10 horas después del sismo al remover los escombros del edificio donde vivían sus padres. Aún estaba unida por el cordón umbilical a su madre muerta, Afraa Abu Hadiya. La llevaron al hospital de Afrin donde permanece desde entonces. El trágico caso se hizo famoso en todo el mundo.
OMS: el peor desastre
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que el terremoto en Turquía y Siria fue el “peor desastre natural” en 100 años en la región, mientras que Unicef advirtió que más de siete millones de niños fueron afectados y siguen en una situación de peligro por el devastador sismo.
El terremoto dejó más de 35.000 muertos y decenas de miles de heridos. Los rescatistas siguen trabajando en busca de sobrevivientes, aunque las esperanzas cada vez son menores cuando ya pasaron ocho días. “Somos testigos del peor desastre natural en la región Europa de la OMS en un siglo y aún estamos midiendo su amplitud”, dijo Hans Kluge, director de la organización para la región (que abarca en realidad a 53 países, entre ellos Turquía y países de Asia Central).
Por su parte, Unicef advirtió que más de siete millones de niños afectados por el sismo del 6 de febrero y expresó su temor de que hayan muerto “muchos miles”. “En Turquía, el número total de niños que viven en las diez provincias sacudidas por el terremoto asciende a 4,6 millones. En Siria, hay 2,5 millones de niños afectados”, dijo James Elder, portavoz de Unicef en Ginebra. “Unicef teme que varios miles de niños hayan muerto”, dijo Elder, advirtiendo que “está claro que los números seguirán creciendo”.
Decenas de miles de familias que viven a la intemperie tras el sismo están expuestas al frío, con mínimas bajo cero. “Todos los días se informa de un número cada vez mayor de niños que sufren hipotermia e infecciones respiratorias”, afirmó Elder y agregó que las familias duermen con sus hijos en la calle, centros comerciales, escuelas, mezquitas, estaciones de autobuses y bajo los puentes.