Viernes 19 de Mayo de 2023
El mal tiempo sigue castigando al norte de Italia, en especial a la región de Emilia-Romaña, donde los fallecidos por inundaciones llegaban a 14, mientras que el de desplazados alcanzó las 15.000 personas. Grandes áreas de la llanura que va de Boloña a la costa adriática están anegados y los servicios, interrumpidos.
En la zona de Rávena escasean los alimentos y el agua para los evacuados y los animales de granja. Las previsiones no parecen buenas a corto plazo, este sábado seguirán las lluvias generalizadas en la región y se confirmó la "alerta roja" en la zona de Boloña a Rímini.
El fenómeno meteorológico que causa el desastre es un "ciclón bloqueado", que partiendo de Africa del norte se estacionó sobre la región norteña de Italia luego de recorrer casi toda la península. Un segundo ciclón fue detectado este viernes avanzando desde Túnez, lo que augura la continuidad del desastre climático.
Cerca de 3.000 personas, 2.856 bomberos, policías, Cruz Roja y personal de infraestructuras y 1.125 voluntarios de Protección Civil trabajan en las zonas afectadas en la amplia zona afectada por inundaciones y deslizamientos de tierra. En el territorio "tenemos 300 deslizamientos de tierra activos en este momento y alrededor de 500 carreteras interrumpidas, algunas de las cuales tienen que ser completamente reconstruidas porque han sido destruidas. En 36 horas llovió el agua que normalmente cae en 6 meses, y antes ya se había soportado, hace quince días, el agua de 3-4 meses que había saturado los ríos", declaró el presidente de Emilia-Romaña, Stefano Bonaccini. Y un nuevo ciclón está en camino desde Túnez, lo que augura otra semana complicada en una región ya anegada.
El número de inundaciones locales en Emilia-Romaña llega a 58 en 43 municipios. En la zona se han producido unos 290 corrimientos de tierra, explica el gobierno regional y hay 544 carreteras totalmente cerradas. Había 23 ríos y cursos de agua desbordados.
Entre los evacuados en centros de acogida y los residentes obligados a permanecer en sus casas durante días, están afectados en grado diverso unos 100.000 habitantes en unos 100 kilómetros cuadrados, de los cuales entre el 80% y el 90% han quedado inundados. Los habitantes se enfrentan a un grave problema de abastecimiento de alimentos y agua potable.
El número de personas que han tenido que abandonar sus hogares debido a las inundaciones en Emilia-Romaña se eleva a más de 15.000. La asistencia a la población, explica la Región, continúa las 24 horas del día: 8.000 personas ya han encontrado alojamiento en hoteles y en las estructuras habilitadas por los municipios: escuelas, pabellones deportivos y gimnasios; las demás han encontrado alojamientos alternativos en segundas residencias, o entre amigos y familiares.