Jueves 03 de Enero de 2008
"Mis padres viajaron ni bien supieron lo que había pasado", contó angustiada Julieta y explicó que, según le relataron sus padres, su hermano y el grupo que lo acompañaban pasaron frente a la puerta del pub y vieron que uno de los custodios, insultaba y empujaba a un grupo de jóvenes que querían ingresar.
"¡Pará , que tampoco es para tanto!". Esa fue la frase que el agredido soltó al ver la situación y sólo esas palabras bastaron para incrementar la furia del patovica que le golpeó la cabeza con una cadena. "Mi hermano ni se dio cuenta, intentó sostenerse pero cayó al suelo de cabeza por la fuerza del golpe", señaló Julieta.
La familia Gayol pudo conocer por testigos presenciales que la policía se negó a buscar al agresor dentro del pub y que no tomaron ningún tipo de medida hasta que una ambulancia llegó para trasladar al joven que seguía sin recuperar la conciencia.