Viernes 06 de Marzo de 2020
En Estados Unidos, primera economía del mundo, compañías y clientes particulares cancelaron planes de viaje y las fábricas lidian con cadenas de suministro incompletas a causa del brote. Si los empleadores respondieran recortando puestos de trabajo, el daño a la economía crecería significativamente.
Por ese motivo, una serie de barómetros en el mercado laboral serán los que proporcionen algunos de los signos más importantes sobre el estado de la economía en las próximas semanas y meses. Hasta ahora no han revelado un gran impacto.
Los despidos generalizados pueden convertir las desaceleraciones en uno o dos sectores — digamos, el de los viajes y el de la manufactura— en un desplome de grandes proporciones para la economía en general. Cuando los trabajadores pierden sus empleos y su sueldo, por lo general reducen sus gastos. Sus amigos y familiares que siguen trabajando se inquietan sobre su propia situación laboral y comienzan a ser más conscientes de sus gastos, un círculo que puede provocar incluso más recortes de empleos.
Los despidos "tienden a influir en otros" despidos, dijo Tara Sinclair, economista en el sitio web laboral Indeed. "Realmente nos preocupa que pudiera ocurrir esa espiral".
El viernes, el gobierno norteamericano publicará su informe laboral del mes de febrero, que posiblemente no refleje buena parte del daño causado por el virus. Los datos en el texto se recabaron principalmente en la segunda semana del mes, antes de que el virus comenzara a propagarse en EE.UU.
Los economistas han pronosticado que el informe de febrero demostrará que se sumaron 170.000 empleos y que la tasa de desocupación permaneció en un muy bajo 3,6 por ciento.
Mientras la cifra de nuevos puestos de trabajo aumente por encima de 100.000 al mes, la tasa de desempleo debería permanecer baja y la economía evitará un declive, señaló Mark Zandi, economista en jefe en Moody's Analytics.
Los datos más recientes, difundidos ayer, fueron alentadores: mostraron que 3.000 personas menos solicitaron apoyos por desempleo, para un total de 216.000 en la semana que finalizó el 29 de febrero. Es prácticamente la misma cantidad que el promedio durante el último mes y se encuentra en un nivel histórico muy bajo.
"Si esto está convirtiéndose en una recesión, tendrá que haber despidos", comentó Zandi.
Por el momento el mercado laboral luce resistente, de acuerdo a varios indicadores.