Miércoles 16 de Noviembre de 2011
Un médico del hospital San Martín de Paraná, Ricardo Alcain, fue condenado a tres años de prisión condicional por el contagio del virus del sida de una embarazada a quien se le trasfundió sangre contaminada en 2006. El tribunal de la Sala I del Crimen, presidido por Miguel Giorgio, inhabilitó para ejercer cargos públicos por el período de tres años a Alcain y determinó que deberá realizar servicio médico de acuerdo a su profesión en un lugar público que dispondrá el Ministerio de Salud.
Alcain fue condenado por no haber avisado a un dador de sangre que era portador del virus ni a la mujer embarazada sobre la posibilidad de que se hubiera infectado tras la inoculación, poniendo en riesgo también la salud de la beba que gestaba.
En cuanto a la bioquímica Gabriela Coronel Campana, que enfrentaba una imputación por el delito de lesiones culposas por no haber realizado una correcta inscripción y control en los libros de bioquímicos del servicio de hemoterapia, tanto el Ministerio Público como la querella desistieron de efectuar una acusación en su contra, por lo que fue absuelta.
El 25 de septiembre de 2006, un joven de 18 años oriundo de Concordia se presentó en el servicio de hemoterapia del hospital San Roque para realizar una donación de sangre para una pariente internada. El análisis lo realizó el bioquímico Carlos Zanaschi, que ante la imposibilidad de efectuar allí la serología para el VIH, envió la muestra al hospital San Martín.
El 8 de octubre una mujer de 28 años que cursaba un embarazo de ocho meses recibió una transfusión por un cuadro de anemia, y 19 días después tuvo a una niña; pero tres meses después del parto se supo que esa sangre estaba infectada con el virus del sida.
La mujer infectada recién fue notificada el 4 de abril, por lo cual se la convocaba a presentarse en el hospital San Martín para someterse a un análisis de sangre. Recién tomó conocimiento de lo ocurrido en el Juzgado de Instrucción Número 8, a cargo de Elisa Zilli, donde transcurría la causa penal.