"Seguiré criticando lo que me parezca mal, aunque a algunos los ofenda"
El premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa evitó ayer polemizar con el gobierno nacional al agradecerle a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por su "oportuna intervención" para evitar que lo...

Viernes 22 de Abril de 2011

El premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa evitó ayer polemizar con el gobierno nacional al agradecerle a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por su "oportuna intervención" para evitar que lo "desinvitaran" a la 37ª edición de la Feria del Libro en la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, sostuvo con firmeza sus posturas críticas hacia ciertos aspectos de la realidad nacional, y aseguró: "Voy a seguir criticando todo lo que me parezca mal aunque a algunos los ofenda".

"Agradezco también a los organizadores haber resistido a las presiones de mis colegas y mis adversarios para que me desinvitaran", afirmó Vargas Llosa, al leer un texto en el inicio de su presentación en la Feria del Libro. De inmediato, el escritor dijo extender su "agradecimiento a la presidenta Cristina Kirchner, cuya oportuna intervención atajó aquel intento de veto".

No obstante, manifestó que "ojalá esa actitud se contagie a todos sus partidarios y guíe su propia conducta de gobernante", en un ambiente sin ninguna manifestación de agresión hacia su persona.

Le gusta Buenos Aires.A las 18.33 Vargas Llosa, último ganador del Nobel de literatura, inició su conferencia con un discurso agradeciendo la invitación de las autoridades de la Fundación del Libro y enalteciendo las cualidades de Buenos Aires, en la cual admitió que le gustaría vivir. Según dijo, aquel episodio, el del debate sobre su presencia en la Feria, planteó "un asunto interesante y actual", que sintetizó en un capítulo de su exposición que tituló "La libertad y los libros".

"Los libros nos ayudan a derrotar los prejuicios étnicos y racistas, nos muestran que por debajo de las fronteras somos iguales. Gracias a los libros viajamos a los espacios y los tiempos", precisó, y sostuvo que "los libros han despertado a lo largo de la historia el recelo de los enemigos de la libertad, quienes se creen dueños de las verdades absolutas, los dogmáticos y fanáticos".

Tras mencionar "la camisa de fuerza de la censura previa", reseñó que "la novela fue prohibida durante tres siglos" y "el contrabando se encargó de que muchas novelas como «El Quijote» circularan en forma clandestina". "Los comisarios políticos han reemplazado a los inquisidores" de la Edad Media, opinó, y enumeró que "nazis, fascistas, comunistas, caudillos militares y civiles han tratado a lo largo de toda la historia" de acallar las manifestaciones literarias. "Pero por fortuna siempre han fracasado", añadió.

Acerca de sus críticas hacia la situación argentina, Vargas Llosa señaló que "hablo desde el cariño. Yo no critico al país, he criticado políticas que me parecen equivocadas porque soy un hombre libre". Argentina era un país de Primer Mundo, próspero y una democracia en el inicio del siglo 20. Llegó a tener un sistema educativo que casi acaba con el analfabetismo", recordó. En ese contexto, se preguntó "qué pasó en este país que debía tener el mismo nivel de vida que Suecia. Por qué Argentina está en estado de crisis permanente, porque hay esa crispación política". Tras señalar que "el país desaprovechó oportunidades extraordinarias", sostuvo sobre sus críticas que "algunos argentinos ven en esto hostilidad", aunque aclaró: "Voy a seguir criticando todo lo que me parezca mal aunque a algunos los ofenda", lo que despertó un estruendoso aplauso en la sala.

Luego defendió su convicción ideológica al destacar que "el liberalismo nació para combatir las dictaduras y yo he combatido toda la vida a las dictaduras, y las he combatido en nombre de la libertad". Y subrayó que "hicimos muchas campañas contra la dictadura militar argentina". "Yo lo hago en nombre del liberalismo. Las dictaduras de derecha y de izquierda, me importa un comino", sentenció. "Tenemos que acabar con eso si queremos que América Latina sea un continente de derechos humanos y de progreso. America latina está yendo en esa dirección, cada vez tenemos menos dictadura. Hoy día tenemos una izquierda democrática", concluyó. l (DyN)

Aníbal cruzó al peruano y a Savater

El jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, afirmó ayer que el escritor peruano Mario Vargas Llosa y el filósofo español Fernando Savater dicen “estupideces” y le provocan “vergüenza ajena”.
  “Me parece horrible lo que hacen. Hace sentir vergüenza ajena que vengan a otro país a decir esas estupideces”, señaló.
  “¿Qué les importa a ellos lo que pasa en el país?. La Argentina es un país soberano que tiene derecho a hacer lo que se le antoja”, declaró el jefe de ministros.
  El jefe de Gabinete consideró que Vargas Llosa “insulta cada vez que tiene posibilidad a la presidenta” Cristina Fernández de Kirchner. En tanto, le recomendó a Savater “ocuparse de su vida” porque “viene a la Argentina a hablar mal del partido que gobierna en la Argentina”.
  Savater al presentarse en una escuela dijo que “autoproclamarse peronista es semejante a llamarse tiranosaurio rex o algo por estilo”. También relacionó en esa oportunidad el fenómeno del peronismo con la dictadura de Francisco Franco. Fernández consideró “de pésima factura meterse en otros países soberanos a decir cosas de esas características. Yo con Franco no tengo nada que ver. ¿Qué tiene que ver el peronismo con el franquismo? Franco lo detestaba a Perón”, agregó.

La carta de Bonafini. Por su parte, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, le entregó ayer una carta a Mario Vargas Llosa, a quien llamó “profesor” porque “no es mi amigo y no lo leo”.
  Bonafini indicó que en la carta le hace notar a Vargas Llosa que la empresa distribuidora de señales de televisión Cablevisión se niega a incluir al canal informativo CN 23, donde Madres de Plaza de Mayo posee un programa, así como al canal para niños Paka Paka, que produce el Ministerio de Educación argentino.
  “Estamos censuradas por Cablevisión”, dijo Bonafini, quien relató que el escritor, crítico del gobierno argentino y de otros de la región, a los que acusa de restringir las libertades, le prometió que leerá la carta y le responderá.

Una vida disciplinada

La génesis de sus novelas, su rutina de escritor, la inseguridad que lo acompaña al escribir y cómo el periodismo le sirvió fueron los tópicos desgranados por Vargas Llosa en su charla con Jorge Fernández Díaz.
  “Comienzo a trabajar en una novela sin saberlo y necesito el prurito de la realidad para escribirla”, dijo el narrador, quien aseguró que lleva una vida disciplinada: “Duermo poco, a veces trabajo de 5 a 7, en el silencio de la mañana; salgo a caminar una hora y en ese ejercicio planifico lo que voy a hacer después”. “Estoy en mi escritorio hasta las dos y luego trabajo en bibliotecas o un café. Ahí corrijo. En las noches no escribo”, contó. Sin embargo, desde que es Nobel su disciplina “ha estallado en pedazos”. “La curiosidad que despierta lo convierte a uno en una persona pública. Hay que luchar para no convertirse en una estatua”.

Binner

“Es un premio Nobel. Tiene valores y talentos”, opinó ayer el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, sentado en la primera fila de la conferencia del peruano Vargas Llosa. “Tiene derecho a pensar como mejor entienda la realidad. Hay libros fundamentales como «La fiesta del chivo», que demuestran una gran comprensión de una realidad durísima”, declaró.